Martes de la 4ª semana de Cuaresma

El enfermo contestó:

Cuando llego yo, otro se me ha adelantado….

Se adelantan en la fila del mercado, en conseguir un puesto de trabajo,
en el aparcamiento, el asiento cerca del escenario,
en una concesión de viviendas…

Jesús dice:

Toma tu camilla, y echa a andar….

¿En qué piscina buscamos salud?

¿En un ambulatorio, en un consultorio, en un Hospital?

Los que tienen para pagar se adelantan,

sí, se adelantan, a los mejores avances,

las mejores máquinas, los mejores médicos, balnearios,

los más costosos tratamientos, los mejores equipos….

Jesús dice:

Toma tu camilla, y echa a andar….

¿Qué esperamos?

¿Esperamos una vacuna, una ingeniería, un descubrimiento

un avance ciéntífico….?

¿Alguien que remueva el agua?

Es cierto, buscamos más, creemos más en un avance cientifico

que en el comprender qué hay en el misterio la enfermedad,

y como este está tocado por Jesús, y como Jesús toca ahi,

llega ahi.

El milagro científico….Si, creemos en ello.

El milagro de Jesús, vamos…. eso es otra cosa….

La ciencia nos acerca a Jesús, cierto….

¿Sabemos hasta dónde nos acerca?

Porque puede que al final hayamos revertido los términos,

y sea ahora la ciencia la que tiene el poder de un Dios,

y Jesús sea simplemente una enseñanza de otra índole,

reduciendo a Jesús a una doctrina, a un uso particular,

quitándole la fuerza salvífica y el poder de Dios.

¿Dónde está Jesús?

¿Vemos a Jesús?

¿Qué peso le damos a Jesús?

Separamos en un tiempo, cuerpo del espíritu, y lo seguimos separando,

del cuerpo se encargan los médicos, del espíritu Jesús.

Y sin embargo, Jesús alimenta,

Bien, ¿alimenta el cuerpo, o el espíritu?

Alimenta sólo el alma?

Claro, le alimento sale de nuestro esfuerzo,

y así todo l oque tiene que ver con el cuerpo

es esfuerzo, y así ha de ser también para curarlo.

Ese es el paradigma imperante ahora.

Se cura, si me adelanto a entrar en los métodos,

se cura si la medicina se adelanta a un descubrimiento.

Jesús, cuando alimenta la multitud, con qué alimenta?

Qué alimenta?

El cuerpo, solo?

El alma?

¿No alimenta todo?

Y más que eso, que quedaron saciados….

Como se diría, en toda la pirámide de necesidades….

¿Qué necesidades cubre Jesús?

Hacemos del medio fin

Del sábado fin, el hombre para el sábado y no el sábado para el hombre.

La medicina es un medio, ¿qué hemos hecho de ella?

¿Acaso no la hemos convertido muchas veces en fin?

¿Acaso no hemos puesto la salud en manos de otros

en lugar de hacernos responsables de ella?

Mirar lo que le dice al final Jesús al paralitico sanado:

"Mira, has quedado sano, no peques más, no sea te ocurra algo peor"

¿A qué se refiere con ello?

No, no se trata de crear culpa, no le echa la culpa,

le da un toque, para que enmiende su error,

le lleva a una responsabilidad, para consigo mismo,

para su cuidado, y la saludo, que va más allá,

y la medicina, últimamente, entra en dar soluciones,

pero no en generar responsabilidad por la salud….

Sanidad, Alimentación, Agricultura, Explotación…., Comercio,

Comida que hace daño a la salud y se mantiene en el mercado,

Explotaciones agrícolas que usan métodos que descomponen,

el medio ambiente….

la tierra y el alimento,….

Y nuestros hábitos, alimenticios y de cuidado de la salud,

que no es solo lavarse los dientes, es mucho más, es una forma de vivir,

de pensar, de sentir, de comunicarse, de relacionarse, de desarrollarse….

Pero, no, lo dejamos de lado, y buscamos algo fácil, que extiendan una receta,

que alguien mueva….

Jesús, no da receta, crea responsabilidad, y dice coge camilla, no te quedes sobre ella, y echa a andar, coge tu propio paso,

Un sistema de salud que mantiene enfermos, qué es?

Nos fijamos en el número de parados, y ¿el numero de enfermos?

¿Qué pasa con esa camilla que no se suelta?

Me refiero al rol de enfermo, que a partir de jubilarse empieza a convertirse en un tema común, si no antes.

Hay gente que en lugar de llamarse por su nombre, se dicen, yo soy diabético, o tengo artrosis, y ya con eso justifican que hay poco que andar.

¿Cuánto nos cuesta tomar esa camilla y dar el paso, que se puede andar?

¿Qué dice Jesús de la enfermedad?

¿Dónde está el origen de la enfermedad?

¿Cual es el origen de la salud?

¿Qué piscina buscamos entrar para estar sanos?

Gimnasio, deporte, dieta, alimentación sana… (y…..?)

"Toma tu camilla y echa a andar".

¿Qué nos impide coger la camilla y echar a andar?

Os digo que si alguien dice a un enfermo, Toma tu camilla, y echa a andar….

Primero será tomado de loco.

Y si sana….

si sana….

¿el sistema sanitario le perseguirá….. toda la ley se va contra él…..?

¿Qué interesa, la salud o la enfermedad?, ¿la sanación del hombre?, ¿la ley que defienda a quién?

¿Qué nos impide dejar de ser enfermo y echar a andar?

¿Echar a andar?

Si viéramos a un paralítico hoy, ¿hasta dónde creemos que puede ser sanado por la fe en Jesús?

La respuesta, nos va a decir algo de cómo vemos a Jesús…., de cómo nos vemos,

y qué es la salud para nosotros…


Enviar por email
En PDF Imprimir
Martes, 28 de marzo de 2017

Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (47,1-9.12):

EN aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo del Señor.
De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este —el templo miraba al este—. El agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar.
Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por fuera hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho.
El hombre que llevaba el cordel en la mano salió hacia el este, midió quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta los tobillos. Midió otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta las rodillas. Midió todavía otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta la cintura. Midió otros quinientos metros: era ya un torrente que no se podía vadear, sino cruzar a nado.
Entonces me dijo:
«¿Has visto, hijo de hombre?»,
Después me condujo por la ribera del torrente.
Al volver vi en ambas riberas del torrente una gran arboleda. Me dijo:
«Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal, Cuando hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado hasta allí, habrán saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente.
En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 45,2-3.5-6.8-9

R/. El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob

V/. Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar. R/.

V/. Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora. R/.

V/. El Señor del universo está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (5,1-16):

SE celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.
Hay en Jerusalén, junto a la Puerta de las Ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda. Esta tiene cinco soportales, y allí estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos.
Estaba también allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.
Jesús, al verlo echado, y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo, le dice:
«¿Quieres quedar sano?».
El enfermo le contestó:
«Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado».
Jesús le dice:
«Levántate, toma tu camilla y echa a andar».
Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar.
Aquel día era sábado, y los judíos dijeron al hombre que había quedado sano:
«Hoy es sábado, y no se puede llevar la camilla».
Él les contestó:
«El que me ha curado es quien me ha dicho: “Toma tu camilla y echa a andar”».
Ellos le preguntaron:
«¿Quién es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?».
Pero el que había quedado sano no sabía quién era, porque Jesús, a causa del gentío que había en aquel sitio, se había alejado.
Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice:
«Mira, has quedado sano; no peques más, no sea que te ocurra algo peor».
Se marchó aquel hombre y dijo a los judíos que era Jesús quien lo había sanado.
Por esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía tales cosas en sábado.

Palabra del Señor

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: