Lunes de la 3ª semana del Tiempo Ordinario

Lecturas de hoy

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Lunes, 22 de enero de 2018

Primera lectura

Lectura del segundo libro de Samuel (5,1-7.10):

En aquellos días, todas las tribus de Israel fueron a Hebrón a ver a David y le dijeron: «Hueso tuyo y carne tuya somos: ya hace tiempo, cuando todavía Saúl era nuestro rey, eras tú quien dirigías las entradas y salidas de Israel. Además el Señor te ha prometido: "Tú serás el pastor de mi pueblo Israel, tu serás el jefe de Israel."»
Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver al rey, y el rey David hizo con ellos un pacto en Hebrón, en presencia del Señor, y ellos ungieron a David como rey de Israel. Tenía treinta años cuando empezó a reinar, y reinó cuarenta años; en Hebrón reinó sobre Judá siete años y medio, y en Jerusalén reinó treinta y tres años sobre Israel y Judá. El rey y sus hombres marcharon sobre Jerusalén, contra los jebuseos que habitaban el país.
Los jebuseos dijeron a David: «No entrarás aquí. Te rechazarán los ciegos y los cojos.»
Era una manera de decir que David no entraría. Pero David conquistó el alcázar de Sión, o sea, la llamada Ciudad de David. David iba creciendo en poderío, y el Señor de los ejércitos estaba con él.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 88,20.21-22.25-26

R/. Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán

Un dia hablaste en visión a tus amigos:
«He ceñido la corona a un héroe,
he levantado a un soldado sobre el pueblo.» R/.

«Encontré a David, mi siervo,
y lo he ungido con óleo sagrado;
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga valeroso.» R/.

«Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán,
por mi nombre crecerá su poder:
extenderé su izquierda hasta el mar,
y su derecha hasta el Gran Río.» R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,22-30):

En aquel tiempo, los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios.»
Él los invitó a acercarse y les puso estas parábolas: «¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino en guerra civil no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa. Creedme, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre.»
Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.

Palabra del Señor

Erase una vez, un reino, un reino dividido, en lucha, que pervive con un engaño, de esos que no hay más remedio, no hay otra cosa que hacer, que una mentira de piedad, un sacrificio por bien de todos.

Estamos en plena Semana de la Unidad, ser Uno.

Uno en el, en el Dios Comunidad.

Con el enlace de abajo me atrevo a acercarme a Oriente, más allá del Mediterraneo nuestro, allende los mares y las montañas, a China, como lo hizo más de un misionero, misión nuestra es llegar alli, y escucharles. El Evangelio de Jesús tiene que ver con aplicar el corazón en la escucha, antes que en la palabra.

La Unidad brota del Padre, el Hijo y el Espíritu en escucha.

Diría que se puede ir contra el Padre, y este lo perdona, contra el Hijo, y este lo perdona, si bien, el que va contra la escucha, ¿adónde irá…?

Este y Oeste necesitan escucha, Padre e Hijo, Madre, Hija, Abuelos, nietos, Mujeres, Hombres, Animales, Vegetales, seres incluso inertes, criaturas del Señor, cantad, y escuchad su canto, la creación gime,
quien escucha el canto de la creación se acerca a la unidad, quien escucha el corazón, al silencio, al corazón de la vida, entra en el misterio que todo lo sana.

Hay Dragones que gritan e impiden oír, sirenas que dejan atrapada al valeroso, riquezas que cargan los oidos de fatuidades, silencios que oprimen, que inquietan el oído, hay mazmorras, y Belcebúes, ¿quién los distingue?

¿A quién señalamos?

Es fácil, es como aquello de los dos lobos, el bueno y el malo, depende de a quien alimentemos.

En las pelis, hay algo que pasa mucho al final, y es que están los dos, el bueno y el malo, peleando, y …, de repente, llega todo a un dilema, uno tiene que decidir entre uno y otro.

El Dragón escupe fuego

Cristo, sólo hay que verle en la Cruz.

El "Lobo es lobo", aunque se disfrace de cordero… , Caperucita, antes de que enseñe los dientes grandes, las pezuñas, las pezuñas, los pies no engañan, allí como se posa en tierra, no engaña.

El Cordero, el Cordero, se le conoce, más que por su piel, por el don de su vida. Esto es lo que puede asustarnos y temerle, como al Niño en Belén le teme Herodes.

El Dragón es Ladrón, y no le interesa el Redil ni lo que hay en El.

El Buen Pastor, es el conjunto de todos, la unidad, y lo que esté más perdido, para lo cual se arriesga a ir a por ella.

La diferencia entre una avispa y una abeja, ¿sabéis cual es?

Es la escucha la que te dará la respuesta, por eso, es en la escucha donde está la elección, la de soltar al Lobo o al Cordero, a Barrabás o a Jesús, atrapar al Dragón o a la Princesa de este cuento:

La leyenda y los tres tesoros

La existencia es un misterio que se devela con el suceder de la vida. Los mitos y leyendas populares nos permiten comprender el misterio, pues con sus símbolos y personajes nos enseñan a reconocer el camino.

En esta ocasión nos centramos en el relato clásico del Dragón, la Princesa y el Caballero. Una leyenda con un fuerte arraigo en diversas culturas alrededor del mundo. En Europa se remonta a los albores de la era cristiana y es asociado a Jorge de Capadocia (entre el 275 ó 280 y el 23 de abril de 303) un supuesto personaje histórico, quien fuera soldado romano en Turquía, mártir y más tarde el santo cristiano San Jorge (23 de abril).

La leyenda del Dragón, La Princesa y el Caballero. Jing, Qi y Shen.

La leyenda cuenta la historia de un reino que es asediado por un dragón, que devora al ganado, destruye las cosechas y tiene aterrorizados a sus habitantes. El rey, para evitar que el dragón siga con sus fechorías, pacta con él la entrega de alimento de forma regular, pero cuando el ganado escasea impone a los habitantes del reino sacrificar una doncella al mes. Para decidir quien debía ser entregada al dragón, es celebrado un sorteo. Sin embargo, el rey, en complicidad con su corte y temeroso de perder a su hija, hace trampa en los sorteos. Al paso del tiempo el engaño se hace evidente y la princesa descubre el montaje. El amor de la princesa por su pueblo, sumado a la compasión por las doncellas sacrificadas y sus familias, le impulsan a entregarse al dragón en sacrificio. Cuando la princesa es llevada al dragón, aparece el caballero, quien valeroso se enfrenta a la bestia y la vence. Así, el caballero salva a la princesa y libera al reino del sufrimiento.

La leyenda del Dragón, la Princesa y el Caballero, es contada de diversas formas dependiendo de la región o la época. Todos los relatos son amplios en detalles y con un final que varía según el mensaje a trasmitir.

En esta ocasión nos centramos en los personajes, que asociamos a los fundamentos de la Medicina Tradicional China, con el objetivo de reconocer el saber que trasmiten. Pues como muchas otras leyendas y mitos, nos aportan claves para entender la naturaleza humana.

Comenzamos con el ámbito social. El rey y los habitantes del reino, quienes ante el acoso del dragón son afectados por la pasiones humanas, que la Medicina Tradicional China se denominan Las Siete Pasiones: el miedo, el terror, la cólera, la euforia, el pensamiento obsesivo, la preocupación y la tristeza.

Como es natural ante la amenaza del dragón, los habitantes del reino viven preocupados y atemorizados. Lo interesante del relato está en observar como el miedo y la preocupación los ciega de tal forma que aceptan el sacrificio de las doncellas, con un sorteo impuesto por su rey. El rey, por otro lado, destaca por su posición de poder. El personaje nos recuerda la importancia de que nuestros gobernantes, y quienes toman decisiones que afectan a otras persona, deben distinguirse por su nobleza y ecuanimidad. Pues no cualquiera tiene del carácter para dirigir el destino de una sociedad. El rey enferma ante la idea obsesiva de perder a la princesa. Y su conciencia se pervierte cuando, por el terror al dragón, decide engañar a su pueblo.

Iniciamos el análisis de los personajes con el dragón. Un ser fantástico que simboliza nuestro ser más primitivo. La bestia capaz de despertar nuestras pasiones. Los instintos viscerales. La carne que llama y reclama. Los deseos que devoran la vida, y nos consumen. El dragón, desde la Medicina Tradicional China, lo podemos asociar al Jing, que es nuestro ser sustancial, la esencia y todo lo corpóreo.

La princesa, por otro lado, es la luz diáfana y pura. Que asociamos al o la fuerza vital. Aquello que nos mueve y nos permite existir. El personaje simboliza el amor que debe guiarnos por encima de la razón y del miedo al sufrimiento. La princesa es la compasión en nosotros, la capacidad de sacrificarnos por los demás y por el bien común. Lo más bello, lo más preciado. El amor, La vida.

Por último aparece el caballero, quien completa el relato pues aporta el equilibrio a la voracidad del dragón y a las pasiones que despierta. El caballero representa la nobleza. Es ilustre, generoso y excelente. Tiene virtudes que lo enaltecen, pero es ecuánime, ya que posee la capacidad de discernir, de separar la verdad y de la fantasía, lo justo y de lo injusto. Su espada y su escudo simbolizan su virtud, le protegen contra el fuego de la injuria y le permiten someter a la bestia, vencer al dragón. En la Medicina Tradicional China lo asociamos al Shen, la mente y el pensamiento lucido, que es capaz de reconocer nuestro rumbo por la senda de la vida.

La leyenda del Dragón, la Princesa y el Caballero, destaca porque nos acerca a la comprensión de nuestro ser. Los personajes simbolizan, desde la ciencia del Qì Gōng y la Medicina Tradicional China, las tres energías que nos integran. Tres tesoros cuya incesante interacción son la formula de nuestra existencia: el Jing, el y el Shen. Sustancia, Vitalidad e información. Conocerlos y sentir en nosotros su fuerza, permite armonizarlos para que el andar por la vida sea más placentero y gozoso.

http://www.institutomeridians.com/la-leyenda-y-los-tres-tesoros/

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Mi espada por tu Arado

Ojalá resuene en nuestros corazones y comunidades la invitación a “salir”, a cambiar; pero quizás un cansancio, miedo o no saber qué hacer nos puede paralizar. Sin embargo estamos comenzando un tiempo nuevo, el tiempo de Adviento, tiempo de esperanza. Inicio del año litúrgico, es el momento de empezar y que mejor que hacerlo dejando que resuene en nuestros oídos y corazón el anhelo que hoy Isaías nos grita: “¡Venid, Vengan, Vayamos..!” Imposible hacernos los sordos ante este oráculo, Dios nos apremia.

No he encontrado en nadie tanta fe

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 2,1-5:

Visión de Isaías, hijo de Amos, acerca de Judá y de Jerusalén: Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas. Hacia él confluirán los gentiles, caminarán pueblos numerosos.
Dirán: «Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob: él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén, la palabra del Señor.»
Será el árbitro de las naciones, el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra. Casa de Jacob, ven, caminemos a la luz del Señor.

Salmo

Sal 121,1-2.4-5.6-7.8-9 R/. Vamos alegres a la casa del Señor

¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R/.

Allá suben las tribus, las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R/.

Desead la paz a Jerusalén:
«Vivan seguros los que te aman,
haya paz dentro de tus muros,
seguridad en tus palacios.» R/.

Por mis hermanos y compañeros,
voy a decir: «La paz contigo.»
Por la casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 8,5-11

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole: «Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho.»
Jesús le contestó: «Voy yo a curarlo.»
Pero el centurión le replicó: «Señor, no soy quien para que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y m¡ criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: "Ve", y va; al otro: "Ven", y viene; a mi criado: "Haz esto", y lo hace.»

Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.»

Hoy, lunes, es el mañana de ayer, domingo, parece una perogrullada, sin embargo, se tocan tanto con las lecturas de hoy, que confluyen, van haciendo camino,, unos y otros, venid, vayamos allá.

Las lecturas de Hoy tienen mucho que ver con lo de ayer vimos, por eso os lo quiero compartir, el Mañana que ya se anuncia con lo que creamos Hoy.

Alimentación, Sostenibilidad, Medio Ambiente, Economía, Sistemas de Producción, la Polis, Educación, de esto trató el Video Forum.

Ayer salió una palabra sencilla: Comunidad, allí confluirán los gentiles, caminarán pueblos numerosos.

Confluimos en un monte, en la naturaleza que nos sostiene, y que conviene corresponder sosteniéndola. ➡🌱🚮🔄

Sostener la Tierra, que ella nos sostiene.

El Poder, hablamos de ello.

¿Qué os sugiere:

– de las espadas forjarán arados?
– de las lanzas podaderas?
– que no se adiestrarán para la guerra?

Y si no, qué hacemos con el metal?

¿Con la industria que va en ello?

Si nos quitan la espada, la importante espada, (figuraos en aquellos tiempos de la Antigüedad, como si a los vaqueros le quitan el revolver), ¿qué hacemos? ¿cómo me defiendo?

Esa es la excusa de las contiendas, y las he oído para defender a los niños, madres, hermanas, sin embargo, deja viudas, mutilados, muertos, odio, rencor, … y llevamos mlles de años, con ello, agarrados a esa espada, fusil, misil…

¿Qué del Centurión que pide a Jesús por su criado?

Algunos unen Religión y Guerras, sin embargo, quien lee a Jesús, ve cómo este Centurión se desarma ante Jesús, cómo le ruega, cómo le importa más su criado que su poder y conquistas.

Desarmarme.

Desarmarse a un soldado, es como rendirse.

Y sin embargo, para Jesús, esto le hace vencedor en todo, pues no ha encontrado en todo Israel a alguien igual.

El Evangelio, tiene que ver con la Autoridad, hay un cambio, la Autoridad no es del Centurión, no es del oficial a su tropa,
sino que reconoce la Autoridad de Jesús, pues bien sabemos, que hay autoridades que paralizan, crean miedo, terror incluso, amordazan.

Autor I Dad

Ser autores, creadores de lo que Damos, meter fuerza en ello, a uno mismo, primero y a los demás, eso es AutoryDad

Un jefe rogando por su empleado.

¡Cuánto hay en esto!

El jefe, y su autoridad, reconociendo a Jesús, y antes a su empleado, porque tiene que ver con el, ya que él también está paralizado sin su empleado, está de baja si su empleado lo está, no puede despedirlo, pues es su propio despido de si,
y antes que buscar a otro, lo cuida en su cosa,, y no se conforma con atenderle, busca a Jesús, para algo más, algo a lo que el no llega, algo que le supera, que no controla.

Por eso acude a Jesús, porque aprende a conocer sus limites..

Este Centurión está acostumbrado a dar órdenes, si bien reconoce su liderazgo y sobre todo reconoce a aquellos a quienes lidera.

Mandar no es sólo distribuir tareas, ni coordinar, se trata de otro estilo, el que vemos aquí, el de Jesús, así es como Jesús llega y entra.

Re conocer a quien trabaja conmigo, estimandolo, porque es bueno para todos.

Empleados sanos, empresas sanas,

No soy quien, dice el jefe (reconoce que no anda bien, que su casa tiene sus lados que podría esconder a las visitas importantes, que Audita Jesús con la luz de Jesús, a ver quién…, y sin embargo, se atreve a llamarle y dejarle entrar en esto para sanarse su empresa y su empleado)

El tema de la autoridad y la disciplina, con el centurión delante.

Sí tenemos espada, pues ya la conocemos, el que usa espada, la usarán consigo, por lo tanto, ¿queremos cambiar algo?

Dejar la espada, el poder, dejar Juego de Tronos, y para a forjar, con las espadas arados y podaderas, otro modelo, que parece una vuelta atrás, y sin embargo es una vuelta a recomponer lo perdido, no sucumbir y moverse al Mañana.

¡Quien toma la mano al arado y mira atrás….!

Claro, esto plantea una especie de parálisis del sistema, caer en cama, estar de baja, inactividad, y sufrir, claro, si al guerrero le quitas sus armas, ¿ahora qué?

Pues ya está: Jesús nos contrata, en su viña, su vid, su trigo, su pan, su vino, su Campo.

¿Acaso esto no necesita liderar su propuesta?

La mano que antes sujetaba la espada será la misma, la acción cambia, de espada, a azadas y podaderas, ahora se entra a ahondar la tierra, no con lanza en el costado de un ser humano.

Nuestras defensas orgánicas tienen que ver más con comer, que poder contra poder, pueblo contra pueblo, por tanto: Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob: él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén, la palabra del Señor

Del sistema competitivo y en guerra a un cambio colaborativo, la conversión industrial del metal, a labrar por el bien común, otro sistema de relaciones,que vuelve su vista al campo, a la tierra.

Que el Señor siga llevándonos a su Monte, aquel que cantaba San Juan de la Cruz en su Subida, aquel de la Noche Oscura, del todo y la nada, de la Unión en El.

Jesús

Vi Sión: Vi en Sión, en lo Alto del Monte de Dios

Lecturas del Viernes de la 34ª semana del Tiempo Ordinario

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Viernes, 1 de diciembre de 2017

Primera lectura

Lectura de la profecía de Daniel (7,2-14):

Yo, Daniel, tuve una visión nocturna: los cuatro vientos del cielo agitaban el océano. Cuatro fieras gigantescas salieron del mar, las cuatro distintas. La primera era como un león con alas de águila; mientras yo miraba, le arrancaron las alas, la alzaron del suelo, la pusieron de pie como un hombre y le dieron mente humana. La segunda era como un oso medio erguido, con tres costillas en la boca, entre los dientes.
Le dijeron: «¡Arriba! Come carne en abundancia.»
Después vi otra fiera como un leopardo, con cuatro alas de ave en el lomo y cuatro cabezas. Y le dieron el poder. Después tuve otra visión nocturna: una cuarta fiera, terrible, espantosa, fortísima; tenía grandes dientes de hierro, con los que comía y descuartizaba, y las sobras las pateaba con las pezuñas. Era diversa de las fieras anteriores, porque tenía diez cuernos. Miré atentamente los cuernos y vi que entre ellos salía otro cuerno pequeño; para hacerle sitio, arrancaron tres de los cuernos precedentes. Aquel cuerno tenía ojos humanos y una boca que profería insolencias. Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Yo seguía mirando, atraído por las insolencias que profería aquel cuerno; hasta que mataron a la fiera, la descuartizaron y la echaron al fuego. A las otras fieras les quitaron el poder, dejándolas vivas una temporada. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

Palabra de Dios

Salmo

Dn 3,75.76.77.78.79.80.81

R/. Ensalzadlo con himnos por los siglos

Montes y cumbres,
bendecid al Señor. R/.

Cuanto germina en la tierra,
bendiga al Señor. R/.

Manantiales,
bendecid al Señor. R/.

Mares y ríos,
bendecid al Señor. R/.

Cetáceos y peces,
bendecid al Señor. R/.

Aves del cielo,
bendecid al Señor. R/.

Fieras y ganados,
bendecid al Señor. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (21,29-33):

En aquel tiempo, expuso Jesús una parábola a sus discípulos: «Fijaos en la higuera o en cualquier árbol: cuando echan brotes, os basta verlos para saber que el verano está cerca. Pues, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. Os aseguro que antes que pase esta generación todo eso se cumplirá. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán.»

Palabra del Señor

La vida escondida, en nuestro Nazaret de cada día, desde el monte de Dios, otra mirada, para ver el mundo, los cambios, lo nuevo por venir.

Escondidos en El, en su Palabra, todo pasa, el cielo, la tierra, todo se muda, y si nada te turba, con paciencia, todo se alcanza, aquella Fonte que mana y correr, que Permanece.

Acabo de despedirme de una amiga, salgo ahora mismo del Aeropuerto, ahora, las 10:01, mi amiga sale a las once, deja su cielo en España, y esta tierra a la que vino hace 10 años.

Todavía se agarra a ella, ya menos. De hecho vinimos hace dos días, y perdimos el checking por dos minutos.

Cuesta despegarse, desapegarse, soltar, esconderse, andar sin amarres, dejar mis cielos, aquello que llamo o quiero llamar cielito, y esperar otra tierra.

Hoy me ha contado más, y veo que en ella habita una Palabra que puede renovarla, aunque, se va tocada.

Hoy llegamos a tiempo, incluso para detenernos más.

Despedidas, Despegar, DesApegarse, volar, porque, cae esta tierra, este cielo se le irá.

Nuestro cielo cambia, el otoño se viste de hojas que caen y vuelan, y en medio, algo permanece, la Palabra, ella permanece en medio del cambio, nos habla, nos habita, de tal forma que a partir de ella, se renueva la Vida. 💫🍂💫☺

Jesús

Del Corazón a los Labios moviéndonos en su Acción

Lecturas del Fiesta de San Andrés apostol

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Jueves, 30 de noviembre de 2017

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (10,9-18):

Si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación. Dice la Escritura: «Nadie que cree en él quedará defraudado.» Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan. Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará.» Ahora bien, ¿cómo van a invocarlo, si no creen en él?; ¿cómo van a creer, si no oyen hablar de él?; y ¿cómo van a oír sin alguien que proclame?; y ¿cómo van a proclamar si no los envían? Lo dice la Escritura: «¡Qué hermosos los pies de los que anuncian el Evangelio!» Pero no todos han prestado oído al Evangelio; como dice Isaías: «Señor, ¿quién ha dado fe a nuestro mensaje?» Así pues, la fe nace del mensaje, y el mensaje consiste en hablar de Cristo. Pero yo pregunto: «¿Es que no lo han oído?» Todo lo contrario: «A toda la tierra alcanza su pregón, y hasta los límites del orbe su lenguaje.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 18,2-3.4-5

R/. A toda la tierra alcanza su pregón

El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
el día al día le pasa el mensaje,
la noche a la noche se lo susurra. R/.

Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón
y hasta los límites del orbe su lenguaje. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (4,18-22):

En aquel tiempo, pasando Jesús junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: «Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres.»
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

Palabra del Señor

Los labios profesan, y llevan a la salvación

El corazón cree, es quien lleva la fe.

Será porque no ve todo que Pro FE Sa, Pro Fe Siendo, con el Ser, de ahí se lleva a la Justificación, en lugar de razones que tanto buscamos nos justifiquen.

Como el corazón se ha sentido alguna vez defraudado, busca muchas veces justificaciones propias y ajenas, busca seguridades, que avalen, den seguridad allí donde quien acostarse.

Y si no encuentra esta seguridad, no duerme, trasnocha insomne, esperando algo que le justifique, repasando e ideando, hasta que algún día se de cuenta, que, ¿para qué?, si ya estamos jusficados, que no hace falta decir nada, que sólo descansemos, que nos abandonemos, y ya está, tan sencillo que cuesta creerlo.

Por ello, son las cosas del corazón donde menos se cree, quizá porque es donde más se ha sentido uno fracasado, depauperado, empobrecido, y sin embargo, Pablo, nos dice que pobre es rico, que nadie que con su corazón creese verá confundido que en Jesús y su Resurrección, en ese Amor más allá de la muerte, se salva, y no queda uno defraudado, o sea que esto no es un amor fraudulento, sino que es generoso con los que le invocan, incluso desde el seno materno, no ha llegado la palabra a mi boca y ya te la sabes toda, me estrechas detrás y delante y todas mis sendas te son famliares, tan familiares como si fueran tuyas.

Se invoca cuando día tras día, se cree en este amor.

Con los labios se expresa, pues un amor que no se expresa no llega al otro, se queda sin movimiento, es un fuego, que si no sale, no calienta, y Dios quiere llenarnos de su amor, no se reserva su amor para sus adentros, sino que se da, da el paso, y entra en nuestra vida.

Los labios hablan de lo que hay en el corazón, y el corazón se siente movido por aquello que ha oído, vivido, experienciado. Por ello el corazón solo no mueve molino, no mueve la sangre, necesita viento, madera que arda, necesita movimiento, acciones, palabras, obras, operarios de su mies, que lleven la palabra y la transmitan con su vida. Aquí sí, aquí dar Razones de nuestra Esperanza, que la Fe no anula la Razón, la Gracia no anula la Naturaleza.

La Palabra ya está, todo fue hecho por ella, todo nos habla de ella, en cada paso, en cada sonido, en cada respirar, su mensaje está presente, sólo hace falta alguien que lo muestre, que lo traduzca en el idioma y lenguaje adecuado, de generación en generación, que haga transparente el mensaje que tenemos delante y despierte la fe del corazón.

Quien conmigo no recoge, desparrama, va a menos quien no proclama.

Si el pianista no teclea su piano, no interpretará una partitura, sus dedos perderán esa habilidad y cada vez menos menos notas en su repertorio.

El amor está pendiente de tus pasos, la mirada enamorada no basta, el canto canta mejor cuanto más se mete en la canción, sin canción no hay canto, por mucho que se cante hacia dentro, y se escuche su música.

Que Dios nos libre de bailar con el sólo en la imaginación, a bailar se aprende bailando.

Estamos acostumbrándonos a hacer Playback de la Palabra, hacer que hablamos sin mover nada.

Y para hablar, antes, shema, escucha, la escucha del corazón

Labios, Corazón, Escucha.

Si quiero pescar hay que echar las redes, o la caña,o meterse en el agua. Quizá alguna vez, pueden los peces saltar a mi barca o a mi orilla, sin embargo, esto no es providencia en sí, es un regalo,no lo habitual, una de las sorpresas de Dios, sin embargo, providencia es escuchar la voz del Señor, y seguirle, sabiendo que el lo lleva, está detrás de ello, hacer su voluntad, poner el oído, afinarlo y a partir de su mensaje moverme conforme a su palabra, en la fe que este mensaje parte del corazón, tiene su morada ahí, y desde ahí, mueve mis labios, mis manos, mi vida, mis pies, mis obras, mi familia, mis amigos, compañeros, vecinos, allegados, próximos, lejanos.

Mirad que hace diferencia entre justificación y salvación, la primera por fe desde el corazón, y la segunda por invocar su nombre con los labios.

Quien justifica es la fe, no tanto nuestro afanoso trabajo por llegar a ello.

La salvación sí tiene en cuenta lo que sale de nuestros labios, invocando su Nombre.

Este es otro elemento, invocar su Nombre.

Invocar su nombre no es gastarlo, ni tomarlo en vano, sino honrarlo, considerar quién es, conocerle, entrar en ese nombre sobre todo nombre, más allá de nuestras palabras, y sin ser palabra mía, olvidarme a mi mismo, dejar mis redes, a mi padre, mi barca, mi lenguaje,entrar en la dinámica de lo inmediato, del aquí y ahora, y mostrarlo, dejar que se muestre su nombre porque le voy conociendo que su mensaje salga, como los que cantan, y no sólo con el esfuerzo de mi garganta que me puede dejar afónico y extenuado, que gasta la voz.

Invocar el nombre del Señor, desde El, renueva todo a su alrededor, a quien lo invoca como a quien lo escucha, renueva sin querer renovar, como desde el principio, como la Creación entera lo canta.

Por eso, no es quien dice constantemente Señor, Señor, sino quien hace su Voluntad y la Guarda, la Practica, quien se mueve desde El, en su pecho y corazón, desde el vientre y seno que lo llevó, desde María, dejando nuestras redes y propiedades, pues el nombre del Señor, su Mensaje no lo atrapamos, y si lo atrapamos, ya es otra cosa, otro mensaje, que aún siendo a su imagen ya tiene otro aire, otra voz, fotocopia de otro papel distinto del original.

Cuidemos nuestra voz, la Palabra, el Mensaje, el testimonio que damos, y su fuente, la fonte, que mana y corre, aunque sea de noche, por que es así, como ella mana y corre, se mueve, como manantial, brota sola, emana como un efluvio, dinamiza, es Pregón Pascual, que llega hasta los confines del orbe Anunciando su Resurrección, la Nueva Creación.

Graffiti De Dios

¿Quien pinta en los muros de nuestros Palacios, Museos, Parlamentos, Universidades, Foros 3.0, Redes, Plazas, Hogares, Playas, Templos, Empresas, Negocios, Diversiones, …, y ve la Mano de Dios?

Suena a delito, delito de Dios, algo callejero e indecente, que deteriora el espacio público, que hace palidecer e incluso hasta enfurecer a quien lo ve, de tan impropio para las paredes blancas de mi bienestar, limpias por fuera, mientras por dentro, .. , esas copas limpias por fuera para beber vinos dobles, divididos.

Muchos querrán borrarlo, esgrimiendo mil argumentos y pocos se preguntaran en qué copas estamos bebiendo, en qué felicidad me baso, en qué asiento mis paredes y con qué las pinto, qué hay en mi copa, en mis sorbos de felicidad, en qué nos basamos, su contenido y continente.

Esta pintada a grito pelao delante de esa autoridad que usurpó la Felicidad, su Vino. Baco que vacojo en la risa, porque esconde y lleva llanto, que no advierte la Alegría que no cesa, pintada que deja palidecer a los reyes, a los vendedores de felicidad, y al gobierno mejor pintado, al que le asusta esta pitada en pintada.

Gobiernos que se sientan para tomar asientos, elegir asientos, brindar sin tener en cuenta a todos sus paisanos, no a unos cuantos, olvidándose de los más débiles, los que no dan votos para su puesto.

Paisanos, que brindan sin saber qué nos han puesto en la copa, qué felicidad nos da el trago, si es amargo o me lleva a disfrutar hoy y mañana con quién la comparto, porque algunos prefieren más vivir la mona, que vivir felices, que se suba a la cabeza, que vivir con cabeza, y manos, pies, cuerpo, sentimiento, corazón, razón, cadera, y respirar tranquilo, “¡Qué la vida son dos días, que sean de fiesta, brindemos, por ella!”, qué brindar con ella es otra cosa, que requiere mirar mi cáliz….

No es pintada por pintada, ni por manchar, no es rebelión, ni revolución o resistencia, no es revanchismo, ni ánimo peleón y combativo, es una pintada frente al candelabro de palacio, frente a la luz de tu morada, frente a esa luz, que…, Deja ver tu rostro, ¿te muestra tu rostro?

Me escondo de mi palidez, tras una luz que usurpa mi Luz, esa Luz que habla de lo que hay tras las paredes, detrás de mi fachada, que entra en lo que no quiero ver con sus divisiones y conflictos, que ese Rey apaga, que requiere constante s y afanosos retoques, lavados de cara, sin advertir limpiarse íntegramente con quién está tras esa mano que pinta y a la vez ilumina, aclara, limpia, regenera.

Tratarán de borrar la pintada y al Autor, de taparlo, de ocultarlo, de poner otras luces, otro color encima, abrasarla con productos.

Nos nos dejemos impresionar, ni cambiar el discurso, porque no es nuestro, no es propuesta nuestra, es otra mano graffitera, no es palabra de uno mismo, mía, es de una mano sin rostro, sin nombre, una mano sin cuerpo o mejor dicho, con un Cuerpo partido que no vemos.

Cómo no pueden borrar sus graffitis, su Palabra, buscarán librarse del Graffitero, así que perseveremos, que hay un cuidado por este dibujo de Dios, por su Arte, que traspasa todos los muros, un Arte que se cuela hasta el tuétano, tal que hasta los cabellos de quién por ello da su Vida están contados, el color que emplea también, y mientras Dios, extiende su melena, nos cuenta consigo, vamos con él, su pintura llega a nuestras manos, y da unción, su unción, que se derrama como frasco quebrado, roto, a sus pies, antes de su apasionado Amor, manso y humilde, discreto, callado, como un Cordero, Cordero de Dios, Graffitero de Dios, que pinta con mano mansa y suave piel.

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Hoy, miércoles, 29 de noviembre de 2017

Primera lectura

Lectura de la profecía de Daniel (5,1-6.13-14.16-17.23-28):

En aquellos días, el rey Baltasar ofreció un banquete a mil nobles del reino, y se puso a beber delante de todos. Después de probar el vino, mandó traer los vasos de oro y plata que su padre, Nabucodonosor, había cogido en el templo de Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey y los nobles, sus mujeres y concubinas. Cuando trajeron los vasos de oro que habían cogido en el templo de Jerusalén, brindaron con ellos el rey y sus nobles, sus mujeres y concubinas. Apurando el vino, alababan a los dioses de oro y plata, de bronce y hierro, de piedra y madera. De repente, aparecieron unos dedos de mano humana escribiendo sobre el revoco del muro del palacio, frente al candelabro, y el rey veía cómo escribían los dedos. Entonces su rostro palideció, la mente se le turbó, le faltaron las fuerzas, las rodillas le entrechocaban.
Trajeron a Daniel ante el rey, y éste le preguntó: «¿Eres tú Daniel, uno de los judíos desterrados que trajo de Judea el rey, mi padre? Me han dicho que posees espíritu de profecía, inteligencia, prudencia y un saber extraordinario. Me han dicho que tú puedes interpretar sueños y resolver problemas; pues bien, si logras leer lo escrito y explicarme su sentido, te vestirás de púrpura, llevarás un collar de oro y ocuparás el tercer puesto en mi reino.»
Entonces Daniel habló así al rey: «Quédate con tus dones y da a otro tus regalos. Yo leeré al rey lo escrito y le explicaré su sentido. Te has rebelado contra el Señor del cielo, has hecho traer los vasos de su templo, para brindar con ellos en compañía de tus nobles, tus mujeres y concubinas. Habéis alabado a dioses de oro y plata, de bronce y hierro, de piedra y madera, que ni ven, ni oyen, ni entienden; mientras que al Dios dueño de vuestra vida y vuestras empresas no lo has honrado. Por eso Dios ha enviado esa mano para escribir ese texto. Lo que está escrito es: “Contado, Pesado, Dividido.” La interpretación es ésta: “Contado”: Dios ha contado los días de tu reinado y les ha señalado el límite; “Pesado”: te ha pesado en la balanza y te falta peso; “Dividido”: tu reino se ha dividido y se lo entregan a medos y persas.»

Palabra de Dios

Salmo

Dn 3,62.63.64.65.66.67

R/. Ensalzadlo con himnos por los siglos

Sol y luna,
bendecid al Señor. R/.

Astros del cielo,
bendecid al Señor. R/.

Lluvia y rocío,
bendecid al Señor. R/.

Vientos todos,
bendecid al Señor. R/.

Fuego y calor,
bendecid al Señor. R/.

Fríos y heladas,
bendecid al Señor. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (21,12-19):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Así tendréis ocasión de dar testimonio. Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa mía. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.»

Palabra del Señor

Grafittero de Dios,
Jesús

__._,_.___

De Pies a Cabeza en Jesús

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Hoy, martes, 28 de noviembre de 2017

Primera lectura

Lectura de la profecía de Daniel (2,31-45):

En aquellos días, dijo Daniel a Nabucodonosor: «Tú, rey, viste una visión: una estatua majestuosa, una estatua gigantesca y de un brillo extraordinario; su aspecto era impresionante. Tenía la cabeza de oro fino, el pecho y los brazos de plata, el vientre y los muslos de bronce, las piernas de hierro y los pies de hierro mezclado con barro. En tu visión, una piedra se desprendió sin intervención humana, chocó con los pies de hierro y barro de la estatua y la hizo pedazos. Del golpe, se hicieron pedazos el hierro y el barro, el bronce, la plata y el oro, triturados como tamo de una era en verano, que el viento arrebata y desaparece sin dejar rastro. Y la piedra que deshizo la estatua creció hasta convertirse en una montaña enorme que ocupaba toda la tierra. Éste era el sueño; ahora explicaremos al rey su sentido: Tú, majestad, rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha concedido el reino y el poder, el dominio y la gloria, a quien ha dado poder sobre los hombres, dondequiera que vivan, sobre las bestias del campo y las aves del cielo, para que reines sobre ellos, tú eres la cabeza de oro. Te sucederá un reino de plata, menos poderoso. Después un tercer reino, de bronce, que dominará todo el orbe. Vendrá después un cuarto reino, fuerte como el hierro. Como el hierro destroza y machaca todo, así destrozará y triturará a todos. Los pies y los dedos que viste, de hierro mezclado con barro de alfarero, representan un reino dividido; conservará algo del vigor del hierro, porque viste hierro mezclado con arcilla. Los dedos de los pies, de hierro y barro, son un reino a la vez poderoso y débil. Como viste el hierro mezclado con la arcilla, así se mezclarán los linajes, pero no llegarán a fundirse, lo mismo que no se puede alear el hierro con el barro. Durante ese reinado, el Dios del cielo suscitará un reino que nunca será destruido ni su dominio pasará a otro, sino que destruirá y acabará con todos los demás reinos, pero él durará por siempre; eso significa la piedra que viste desprendida del monte sin intervención humana y que destrozó el barro, el hierro, el bronce, la plata y el oro. Éste es el destino que el Dios poderoso comunica a su majestad. El sueño tiene sentido, la interpretación es cierta.»

Palabra de Dios

Salmo

Dn 3,57.58.59.60.61

R/. Ensalzadlo con himnos por los siglos

Criaturas todas del Señor,
bendecid al Señor. R/.

Ángeles del Señor,
bendecid al Señor. R/.

Cielos, bendecid al Señor. R/.

Aguas del espacio,
bendecid al Señor. R/.

Ejércitos del Señor,
bendecid al Señor. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (21,5-11):

En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos.
Jesús les dijo: «Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.»
Ellos le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?»
Él contestó: «Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: "Yo soy", o bien "El momento está cerca"; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida.»
Luego les dijo: «Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo.»

Palabra del Señor

Hermanos, oremos juntos si me permitís, con las siguientes claves de hoy.

Visión de Daniel

Nabucodonosor, Rey de reyes, cabeza de un Reino, cabeza de oro, con dominio, poder y gloria.

Luego un linaje, que se va de más nobleza a menos, de oro, a plata, bronce, hierro, y una mezcla imposible de hierro y barro en los pies, en la base.

En la visión todo esto se desmorona, este reino tan magnífico se va, se corrompe.

El Templo magníficamente admirado también, en visión de Jesús, se desmorona.

A pesar de su ponderada belleza, se marchita el Templo, por más significativo que fuera en aquellos tiempos, se rompe, y sigue destruido hasta ahora.

Miremos la primera lectura, pues habla de una piedra que se impone sobre el linaje de Nabucodonosor. Miremos el linaje de Jesús, piedra angular, linaje perpetuo donde asienta su fidelidad.

Ahora vayamos a nosotros mismos, templo de Dios, y sobre qué linajes estamos asentados, está construida nuestra familia humana, ascendentes, antepasados, también la descendencia que nos continuará.

Miremos si hay divisiones, si hay materiales de hierro mezclados con arcilla, oro, plata, bronce

Podemos verlo en la familia humana, sociedad y su desquebrajamiento, matrimonios, hijos, padres, y …., y en nosotros mismos, cada uno, Templo del Espíritu, con los materiales que llevamos, mezclando ideales muy nobles, y estimados, sin reconocer que somos barro.

En todo esto, Jesús, única Piedra Angular, la Gran Belleza del Templo, Piedra sobre las demás piedras, Nobleza sobre las noblezas, restaurador de nuestro linaje, de nuestro barro y polvo , verdadero Rey de Reyes y Señor de Señores, entra delante nuestra y ve nuestra construcción, nuestro templo, y apenas sabemos Quién nos mira apuntando a un gran Amor para darse, enteramente, hasta que da su Cuerpo y Sangre, el Templo Divino que se parte y Comparte para restaurar nuestro lugar, y lo llené de su Presencia.

Se destruye el Templo por mezclar nuestras ponderaciones, piedras especiales, exvotos, sin advertir nuestro barro.

Jesús anuncia, para mí denuncia, este contraste, está falta de visión que no ve la realidad, la levadura de los fariseos que revienta la masa.

Por eso, que nadie os engañen, que no usurpen su nombre, que no le falseen, por más dorado y maravilloso que lo presenten, por más empoderamiento que muestre, los pies de barro y hierro lo delatan, y Jesús, Cristo Rey, viene de otra manera, muy lejos de nuestros cálculos y medidas, Jesús baja en Adviento, para lo cuál hemos de preparar su Advenimiento, el Camino al Señor, que llega a regir la tierra, al orbe con Justicia.

Mis dos monedas

Hoy, lunes, 27 de noviembre de 2017

Primera lectura

Comienzo de la profecía de Daniel (1,1-6.8-20):

El año tercero del reinado de Joaquín, rey de Judá, llegó a Jerusalén Nabucodonosor, rey de Babilonia, y la asedió. El Señor entregó en su poder a Joaquín de Judá y todo el ajuar que quedaba en el templo; se los llevó a Senaar, y el ajuar del templo lo metió en el tesoro del templo de su dios. El rey ordenó a Aspenaz, jefe de eunucos, seleccionar algunos israelitas de sangre real y de la nobleza, jóvenes, perfectamente sanos, de buen tipo, bien formados en la sabiduría, cultos e inteligentes y aptos para servir en palacio, y ordenó que les enseñasen la lengua y literatura caldeas. Cada día el rey les pasaría una ración de comida y de vino de la mesa real. Su educación duraría tres años, al cabo de los cuales, pasarían a servir al rey. Entre ellos, había unos judíos: Daniel, Ananías, Misael y Azarías. Daniel hizo propósito de no contaminarse con los manjares y el vino de la mesa real, y pidió al jefe de eunucos que lo dispensase de esa contaminación.
El jefe de eunucos, movido por Dios, se compadeció de Daniel y le dijo: «Tengo miedo al rey, mi señor, que os ha asignado la ración de comida y bebida; si os ve más flacos que vuestros compañeros, me juego la cabeza.»
Daniel dijo al guardia que el jefe de eunucos había designado para cuidarlo a él, a Ananías, a Misael y a Azarías: «Haz una prueba con nosotros durante diez días: que nos den legumbres para comer y agua para beber. Compara después nuestro aspecto con el de los jóvenes que comen de la mesa real y trátanos luego según el resultado.»
Aceptó la propuesta e hizo la prueba durante diez días. Al acabar, tenían mejor aspecto y estaban más gordos que los jóvenes que comían de la mesa real. Así que les retiró la ración de comida y de vino y les dio legumbres. Dios les concedió a los cuatro un conocimiento profundo de todos los libros del saber. Daniel sabía además interpretar visiones y sueños. Al cumplirse el plazo señalado por el rey, el jefe de eunucos se los presentó a Nabucodonosor. Después de conversar con ellos, el rey no encontró ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías, y los tomó a su servicio. Y en todas las cuestiones y problemas que el rey les proponía, lo hacían diez veces mejor que todos los magos y adivinos de todo el reino.

Palabra de Dios

Salmo

Dn 3,52.53.54.55.56

R/. A ti gloria y alabanza por los siglos

Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres, çbendito tu nombre santo y glorioso. R/.

Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R/.

Bendito eres sobre el trono de tu reino. R/.

Bendito eres tú, que, sentado sobre querubines, sondeas los abismos. R/.

Bendito eres en la bóveda del cielo. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (21,1-4):

En aquel tiempo, alzando Jesús los ojos, vio unos ricos que echaban donativos en el arca de las ofrendas; vio también una viuda pobre que echaba dos reales, y dijo: «Sabed que esa pobre viuda ha echado más que nadie, porque todos los demás han echado de lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»

Palabra del Señor

¿Cuándo amo, doy de mis sobras? ¿echo todo lo que tengo de mi mismo para vivir?

Hay quien va de luto, y sigue dándose, enteramente, con esa inocencia de la primera vez. ¡Qué luto más luminoso, qué blancura y pureza en su duelo, en su vaciamiento!

Hay quien ya ha cambiado tanto sus ropas, y tiene tantas, que su ofrecimiento es otro ropaje más, otra costumbre como otras, amar es parte de su atuendo, da lo que está estipulado, previsto, y se reserva de si.

¡Ay, amores a medias buscando felicidades completas!

¿Qué hacemos con el ajuar de nuestro templo? ¿a quién ofrecemos lo que Cristo ha lavado con su vida?

Si alguien sabe vivir en situaciones de contraste, de contradicciones entre la manera de vivir al uso y la sabiduría interior del corazón, ese es Daniel.

Daniel es un ejemplo que sabe estar con Nabucodonosor y a su vez servir a Dios, su truco está en la primera lectura.

¿Cuál es su modo? ¿Cómo ama?

¿Qué diferencias y similitudes hay entre la Viuda y Daniel?

Daniel está en una Jerusalén con el templo sin Dios, viudo de Dios, sin su presencia.

Tiene poco que ofrecer a Dios, y encima esclavo, eso sí, tuvo un propósito, y enteramente se dio a ello.

¿Cuales son mis dos monedillas?

Lecturas de Témporas de petición y acción de gracias

Primera lectura

Lectura del libro del Deuteronomio (8,7-18):

Habló Moisés al pueblo, diciendo: «Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra buena, tierra de torrentes, de fuentes y veneros que manan en el monte y la llanura, tierra de trigo y cebada, de viñas, higueras y granados, tierra de olivares y de miel, tierra en que no comerás tasado el pan, en que no carecerás de nada, tierra que lleva hierro en sus rocas, y de cuyos montes sacarás cobre, entonces comerás hasta hartarte, y bendecirás al Señor, tu Dios, por la tierra buena que te ha dado. Pero cuidado, no te olvides del Señor, tu Dios, siendo infiel a los preceptos, mandatos y decretos que yo te mando hoy. No sea que, cuando comas hasta hartarte, cuando te edifiques casas hermosas y las habites, cuando críen tus reses y ovejas, aumenten tu plata y tu oro, y abundes de todo, te vuelvas engreído y te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto, de la esclavitud, que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con dragones y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal; que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres, para afligirte y probarte, y para hacerte el bien al final. Y no digas: “Por mi fuerza y el poder de mi brazo me he creado estas riquezas.” Acuérdate del Señor, tu Dios: que es él quien te da la fuerza para crearte estas riquezas, y así mantiene la promesa que hizo a tus padres, como lo hace hoy.»

Palabra de Dios

Salmo

1Cro 29,10.11abc.11d-12a.12bcd

R/. Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder

Bendito eres, Señor,
Dios de nuestro padre Israel,
por los siglos de los siglos. R/.

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
la gloria, el esplendor, la majestad,
porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra. R/.

Tú eres rey y soberano de todo.
De ti viene la riqueza y la gloria. R/.

Tú eres Señor del universo,
en tu mano está el poder y la fuerza,
tú engrandeces y confortas a todos. R/.

Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,17-21):

El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado. Todo esto viene de Dios, que por medio de Cristo nos reconcilió consigo y nos encargó el ministerio de la reconciliación. Es decir, Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirle cuentas de sus pecados, y a nosotros nos ha confiado la palabra de la reconciliación. Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es corno si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios.

Palabra de Dios

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (7,7-11):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le va a dar una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden!»

Palabra del Señor

        Buscad, Llamad, Pedid

Lecturas de hoy Miércoles de la 26ª semana del Tiempo Ordinario

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Hoy, miércoles, 4 de octubre de 2017

Primera lectura

Lectura del libro de Nehemías (2,1-8):

Era el mes de Nisán del año veinte del rey Artajerjes. Tenía el vino delante, y yo tomé la copa y se la serví. En su presencia no debía tener cara triste.
El rey me preguntó: «¿Qué te pasa, que tienes mala cara? Tú no estás enfermo, sino triste.»
Me llevé un susto, pero contesté al rey: «Viva su majestad eternamente. ¿Cómo no he de estar triste cuando la ciudad donde se hallan enterrados mis padres está en ruinas, y sus puertas consumidas por el fuego?»
El rey me dijo: «¿Qué es lo que pretendes?»
Me encomendé al Dios del cielo y respondí: «Si a su majestad le parece bien, y si está satisfecho de su siervo, déjeme ir a Judá a reconstruir la ciudad donde están enterrados mis padres.»
El rey y la reina, que estaba sentada a su lado, me preguntaron: «¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás?»
Al rey le pareció bien la fecha que le indiqué y me dejó ir.
Pero añadí: «Si a su majestad le parece bien, que me den cartas para los gobernadores de Transeufratina, a fin de que me faciliten el viaje hasta Judá. Y una carta dirigida a Asaf, superintendente de los bosques reales para que me suministren tablones para las puertas de la ciudadela de templo, para el muro de la ciudad y para la casa donde me instalaré.»
Gracias a Dios, el rey me lo concedió todo.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 136,1-2.3.4-5.6

R/. Que se me pegue la lengua al paladar
si no me acuerdo de ti

Junto a los canales de Babilonia
nos sentamos a llorar con nostalgia de Sión;
en los sauces de sus orillas
colgábamos nuestras cítaras. R/.

Allí los que nos deportaron
nos invitaban a cantar;
nuestros opresores, a divertirlos:
«Cantadnos un cantar de Sión.» R/.

¡Cómo cantar un cántico del Señor
en tierra extranjera!
Si me olvido de ti, Jerusalén,
que se me paralice la mano derecha. R/.

Que se me pegue la lengua al paladar
si no me acuerdo de ti,
si no pongo a Jerusalén
en la cumbre de mis alegrías. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,57-62):

En aquel tiempo, mientras iban de camino Jesús y sus discípulos le dijo uno: «Te seguiré adonde vayas.»
Jesús le respondió: «Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»
A otro le dijo: «Sígueme.»
Él respondió: «Déjame primero ir a enterrar a mi padre.»
Le contestó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios.»
Otro le dijo: «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.»
Jesús le contestó: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios.»

Palabra del Señor

Comentario:

De la Emoción al Amor Incondicional:

 

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