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Lecturas de hoy

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Martes, 23 de mayo de 2017

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (16,22-34):

EN aquellos días, la plebe de Filipos se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que les arrancaran y que los azotaran con varas; después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, encargando al carcelero que los vigilara bien; según la orden recibida, él los cogió, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies en el cepo.
A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban. De repente, vino un terremoto tan violento que temblaron los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos se les soltaron las cadenas. El carcelero se despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada para suicidarse, imaginando que los presos se habían fugado. Pero Pablo lo llamó a gritos, diciendo:
«No te hagas daño alguno, que estamos todos aquí».
El carcelero pidió una lámpara, saltó dentro, y se echó temblando a los pies de Pablo y Silas; los sacó fuera y les preguntó:
«Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?»
Le contestaron:
«Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia».
Y le explicaron la palabra del Señor, a él y a todos los de su casa.
A aquellas horas de la noche, el carcelero los tomó consigo, les lavó las heridas, y se bautizó en seguida con todos los suyos; los subió a su casa, les preparó la mesa, y celebraron una fiesta de familia por haber creído en Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 137,1-2a.2bc.3.7c-8

R/. Señor, tu derecha me salva

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti;
me postraré hacia tu santuario. R/.

Daré gracias a tu nombre
por tu misericordia y tu lealtad.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,5-11):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré.
Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado».

Palabra del Señor

https://youtu.be/9kbmg_BWLOE

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Lunes, 22 de mayo de 2017

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (16,11-15):

NOS hicimos a la mar en Tróade y pusimos rumbo hacia Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, primera ciudad del distrito de Macedonia y colonia romana. Allí nos detuvimos unos días.
El sábado salimos de la ciudad y fuimos a un sitio junto al río, donde pensábamos que había un lugar de oración; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo.
Se bautizó con toda su familia y nos invitó:
«Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa».
Y nos obligó a aceptar.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 149,1-2.3-4.5-6a.9b

R/. El Señor ama a su pueblo

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R/.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R/.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca.
Es un honor para todos sus fieles. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (15,26–16,4a):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».

Palabra del Señor

Todos recordamos que el color purpura se usa en las vestimentas sacerdotales en ciertas épocas del tiempo litúrgico.

Los fenicios extraían de unos caracoles marinos algo muy preciado: un colorante que se conocía en el mundo antiguo como púrpura de Tiro. El color de las prendas tratadas con él no solo no se desvanecía con el uso, sino que incluso se hacía más intenso. Eso sí, para teñir una sola prenda había que usar unos 9.000 caracoles, así que ya os imaginaréis que una prenda púrpura era más cara que un modelito de Carolina Herrera. Por eso, a lo largo de la historia, las prendas púrpuras han estado asociadas a posiciones de poder: reyes, emperadores, obispos, cardenales… Cuando los soldados romanos se quisieron burlar de aquel ‘Rey de los Judíos’, lo vistieron con un manto púrpura y lo coronaron con espinas.

Un color único

Además, el proceso de obtención no era fácil ni agradable. El extracto de las glándulas de caracol se dejaba ‘macerar’ durante un tiempo, expuesto a la luz del sol. El color iba cambiando progresivamente y había que encontrar el momento justo para detener el proceso y obtener el tan preciado púrpura. Según los romanos, ese momento era cuando el extracto adquiría el oscuro color de la sangre seca. Y es que el púrpura no es un color puro, sino una mezcla de tonos rojos y azules, por lo que en distintos lugares y épocas el color púrpura podía ser bastante diferente.

La púrpura de Tiro era muy costosa: el historiador Teopompo del siglo IV a. C. describió: "La púrpura para los tintes valía su peso en plata en Colofón" en Asia Menor.

Lidia era de: Tiatira que fue una ciudad de Asia Menor, en los límites de Lidia y Misia, actual Turquía. Fue especialmente famosa por su industria gremial tintorera.

Y aquí, en este pasaje de Hechos, esta en Filipos, que tiene un gran significado, en Macedonia, provincia primera colonia romana.

Esto tiene una importancia increíble, y el autor lo destaca porque es algo que imprime mucho, es el paso del purpurado, aquel manto que le pusieron los romanos.

L

El purpurado romano al purpurado de Jesus, esto refleja muy bien el bautismo de Lidia, y su vida.

Ese era el color de la realeza en la antigüedad, como se manifiesta desde el tiempo de los persas (Est. 8:1 5), los medos y otros pueblos antiguos. El pasaje de Daniel indica que también era el color real en el período neobabilónico, que precedió al período persa, como asimismo de los reyes madianitas (Jue. 8:26). Los ricos de tiempos del NT se vestían con púrpura (Lc. 16:19). El manto púrpura con que vistieron a Jesús los soldados romanos 963 (Jn. 19:2) era una burla a sus pretensiones de rey.

Lidia adora al Dios verdadero.

Y da un paso más, escucha, Shema, y entiende el verdadero significado del púrpura, a quien adorar, al verdadero Rey, Rey de Reyes, despojado de todo.

Su corazón se abre así.

Adorar es abrir el corazón de esta manera, y entrar en ese misterio de reconocer a Dios, ahí, en donde los soldados se burlan, que no tiene poder humano, que está desposeído de todo, en lo irrelevante, lo que parece no sirve, sin la apariencia de reinar, de empoderamiento, de éxito…

Así conocemos al Padre, y quién es el Hijo, conocemos al Hijo, y abriendo el corazón la adoración es verdadera.

Claro, que si esto nos impregna, supone que ese púrpura también nos va bañando, nos teñimos de el, que es tan preciado o más que era aquel tinte de Tiatira, porque nos metemos en su bautismo, entramos en su espíritu, nos baña de sí mismo, con todo lo que conlleva, por un lado, su fuerza y también aquello a que nos mueve, que es dar testimonio de lo que nos está movilizando, la fuerza de Dios, su defensa y fortaleza, en medio de las debilidades, y por otro lado, claro, que esto, de ir de Rey, ya sabéis, no gustó a Herodes que hablaran de un Rey al que iban a adorar unos magos de Oriente y muchos inocentes mueren cuando el poder tiembla de creer que puede perder su lugar. La sabiduría de los Magos de Oriente tiene que ver con reconocer al verdadero rey envuelto en pañales, en medio de tanto imperio conquistador que había en sus lugar de origen y en toda su Cabalgata.

¿Y no somos, por el bautismo un pueblo de Sacerdotes (Tinte) Profetas (testigos de la Palabra, testimonio vivo de la fuerza del Dios verdadero), y Reyes, si, somos reyes, Dios se ha fijado en cada uno de nosotros, y nos sienta en su regazo, ¿que mejor trono puede haber?

En Jesús, una de las cosas por las que murió es porque había dicho que era Rey, y esto significaba no ser amigo del Cesar, del Emperador, púrpura imperial. Hoy hay otros con este imperio…

Lidia descubrió quien era Jesús, cuál era su realeza, y adoro esto así, en el escándalo de la cruz, de un desposeído, de un sentenciado, de alguien así, que dejó su realeza para darnos a todos de sí mismo, de su realeza, y sentarnos en tronitos, porque somos reyes, y reinas, al modo de cómo decían los grandes escritores para niños, que en sus cuentos, también transmitían esto, que con un beso, la princesa, como Lidia, despertaba, y se hacía esposa de éste Rey, que había descendido a buscarla, si, como Cenicienta…

Él púrpura es el color por sí, un color que cuesta, cuesta mucho, es bueno, es bello, solo que depende cómo lo hayas conseguido, con que sangre, y sudor, de quien o quienes, si ha sido preferido de alto Ego, de los puestos altos, del poder opresor, que quiere destacar, y aplasta, que quiere todo, acapara, …, y no tiene en cuenta al Dios verdadero, que tiene su trono en otro lugar, sin estas coronas o laureles nuestros. Jesus es el cordero Pascual que nos da el verdadero color púrpura, y su realeza es otra. De hecho a Jesús, en algún pueblo le quisieron hacer Rey, pero él no quiso y también decía que mi reino no es de este mundo.

Cuanta sabiduría hay en ello, que fuerza en el Espíritu, que es como la espada, más fuerte que la de Escalibur, que la que saco el Rey Arturo de la piedra, que para nosotros es el regalo del Espíritu, que desenvaina por nosotros, así, quien llega ahí, sabe sacarla y emplearla, sin esfuerzo, porque es otra fuerza la que se emplea, como lo descubrió Lidia, y en el Libro de Hechos de los Apóstoles lo mencionan, no por casualidad, sino por la unión entre esta experiencia y lo que significa, la iglesia, abriendo camino, estando en Filipo, jo, la carta de los filipenses, de esta ciudad, esta impregnada de este púrpura autentico de JESUS, que tan bien expresa nuestra querida Lidia, y que es la Kenosis, que nos da la vida,

Amen, adoremos al Rey de Reyes.


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Miércoles, 29 de marzo de 2017

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (49,8-15):

ESTO dice el Señor:
«En tiempo de gracia te he respondido,
en día propicio te he auxiliado;
te he defendido y constituido alianza del pueblo,
para restaurar el país,
para repartir heredades desoladas,
para decir a los cautivos: “Salid”,
a los que están en tinieblas: “Venid a la luz”.
Aun por los caminos pastarán,
tendrán praderas en todas las dunas;
no pasarán hambre ni sed,
no les hará daño el bochorno ni el sol;
porque los conduce el compasivo
y los guía a manantiales de agua.
Convertiré mis montes en caminos,
y mis senderos se nivelarán.
Miradlos venir de lejos;
miradlos, del Norte y del Poniente,
y los otros de la tierra de Sin.
Exulta, cielo; alégrate, tierra;
romped a cantar, montañas,
porque el Señor consuela a su pueblo
y se compadece de los desamparados».
Sion decía: «Me ha abandonado el Señor,
mi dueño me ha olvidado».
¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta,
no tener compasión del hijo de sus entrañas?
Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 144,8-9.13cd-14.17-18

R/. El Señor es clemente y misericordioso

V/. El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

V/. El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan. R/.

V/. El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones.
Cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (5,17-30):

EN aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos:
«Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo».
Por eso los judíos tenían más ganas de matarlo: porque no solo quebrantaba el sábado, sino también llamaba a Dios Padre suyo, haciéndose igual a Dios.
Jesús tomó la palabra y les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta sino lo que viere hacer al Padre. Lo que hace este, eso mismo hace también el Hijo, pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que él hace, y le mostrará obras mayores que esta, para vuestro asombro.
Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere.
Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha confiado al Hijo todo el juicio, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.
En verdad, en verdad os digo: quien escucha mi palabra y cree al que me envió posee la vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado ya de la muerte a la vida.
En verdad, en verdad os digo: llega la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que hayan oído vivirán.
Porque, igual que el Padre tiene vida en sí mismo, así ha dado también al Hijo tener vida en sí mismo. Y le ha dado potestad de juzgar, porque es el Hijo del hombre.
No os sorprenda esto, porque viene la hora en que los que están en el sepulcro oirán su voz: los que hayan hecho el bien saldrán a una resurrección de vida; los que hayan hecho el mal, a una resurrección de juicio.
Yo no puedo hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió».

Palabra del Señor

De las lecturas de hoy:

“Viene la hora en que los que están en el sepulcro oirán su voz, para decir a los cautivos: “Salid”,

a los que están en tinieblas: “Venid a la luz”.”

Decimos que estamos abandonados,

La sensación de abandono es una experiencia que la Biblia refleja en numerosas ocasiones.

Es algo que en todos los tiempos se ha vivido, y es algo tan fuerte, que la sensación de abandono

deja como ese momento de sepulcro, de estar cautivo, en tinieblas.

Por eso el mensaje es un amor más grande que cualquier abandono,

que cualquier sepulcro, que cualquier cautividad…, Yo no te abandonaré!!!

Y así hizo el Padre con Jesús, que no le dejó en la muerte….

Hay muchos tipos de cautividades, pero una de las que más peso tienen y han tenido es el Ego,

lo que en el Evangelio y algunos escritores llamarían hacer mi voluntad.

Jesús pareciera que al decir a Dios: “Padre”, su ego se hincha, y que comete una barbaridad, solo que él tiene un camino recorrido,

y sobretodo por que no se apoya en él, si no en el Padre.

“El Hijo no puede hacer nada por su cuenta sino lo que viere hacer al Padre.”

El mismo Jesús dice: “Yo no puedo hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió».”

El Ego busca propiedad, quiere llevarse la honra, Jesús nos enseña en cambio a decir santificado sea tu nombre y venga a nosotros tu Reino.

Esto lo hace desde su vaciamiento, y así Dios le pone todo a sus pies, y también dice que a él se le honre.

Así se puede decir:

«Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo»

El nombre de Dios tenía en aquellos tiempos una gran fuerza, casi como el nombre de Jesus en algunos países cristianos.

Por eso, llamar a Dios Padre era un atrevimiento, y de hecho, en la liturgia católica antes del Padre nuestro se dice muchas veces aquello

de: “nos atrevemos a decir: Padrenuestro….”

Eso de tomar el nombre de Dios en vano, y el significado del nombre de Dios, era meterse en lo innombrable…, en lo que no se podía pensar,

y para algunas religiones, ni si quiera representarr…

Hoy día, nos dirigimos a Dios, como muchos niños se dirigen a los profesores, algunos jóvenes a las autoridades, …,

y por eso, la Palabra de un profesor no tiene peso, y lo que dice una autoridad… pues se reclama, …, se la enfrenta

y así se estamos con Dios…, su Palabra tiene poco, poquisimo peso…, bueno a algunos como nosotros… tiene más peso…

¿cuánto peso tiene la Palabra de Dios, y la relación filial con Dios?

Tomemos la frase anterior que dice Jesús:

“El Hijo no puede hacer nada por su cuenta sino lo que viere hacer al Padre.”

Esta relación paterno filial está tocada desde las bases, desde la familia y lo social,

de tal manera, que lo que mayormente vemos es:

El padre no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que quiere hacer el hijo….

O sea que los niños suelen hacer lo que les da la gana…,

Porque no se tiene tiempo, porque el padre no está mucho con él, porque luego se compensa esto

para darles lo que piden, y entonces, zas, ellos, toman el control, se han cogido el truco.

Pues, así buscamos hacer con Dios actualmente muchas veces…

Se mezcla una sensación de abandono, con una sensación de no poner límites… y hacer de Dios nuestro saco

de propósitos y planes….

Por eso, la fuerza de Dios no libera a los cautivos, por eso Dios no tiene fuerza, no tiene autoridad,

no cura apenas, no sana, no mueve, no convierte, no libera tantos y tantos cautivos como tenemos,

porque, nos hemos hecho, tan así con él, tan colegas de Dios, que le pedimos tanto, tanto

que no nos esforzamos, que como que nos da las llaves del coche, tenemos la gasolina, viajamos…

todo tan a nuestro modo e imagen,…, que … esto, los que vienen de otras zonas, se quedan pasmados,

de nuestro modelo de Dios, porque teniendo de todo, sin aprieto, Dios tiene poco que hacer,

y su intervención es sin peso, sin autoridad, sin firmeza, sin Yo Soy…., que abra el mar, y separe las aguas,

que diga Hágase la Luz, y separe la luz de la tiniebla, y liberar de la cautividad….

En fin, el Ego, eso es de lo que Jesús se vació, y por eso estaba atento al Padre,

y por eso el Padre ponía todo en El, y por eso era patente la fuerza de Dios, su poder.

Proyectamos a Dios, cada época y cada tiempo, cada persona, según sus circunstancias y vivencias…,

es cierto, y seguro que es necesario pasar por esta época nuestra en que dejamos a un lado

la terrible figura de un Dios castigador, duro, y con una disciplina tan férrea y dura que no había quien respirara,

para pasar a una figura de Dios, que no ya ni chicha ni limonada, que no tiene peso, que se le mueve ni se nos mueve nada,

que se cachondean de el, se le falta el respeto,…, se le mofa…

Y sin embargo, igual que Dios dice yo no te abandonaré, muchos padres hacen lo mismo, son geniales, están ahí…

Dios hace lo mismo, es cierto, y lo sabe, y esos padres también.

Aprendamos a ese diálogo entre Padre e Hijo…., reconduzcamos de nuevo ese diálogo, que tampoco se trata de arrodillarse porque si a todo, como para mirar atrás, no, no se trata de mirar atrás sino de reencontrar su fuerza y su poder, que está en liberar, sacar de la fosa, de los sepulcros en que está mucha gente, de los cautiverios de nuestros egos,…

¿Cómo entrar en un diálogo auténtico de nuevo con el verdadero Dios y Padre nuestro?

Hágase su voluntad…. (el Padre nuestro)

Hágase en mi según tu Palabra (María)

Hágase, menuda Palabra…., para todo hijo, para entrar en la confianza, sentirse amado, y ya no más abandonado…

Añadido, dos horas después:

Reconozco cierta contradicción en lo que digo, hermanos, reconozco que tengo una parte que lucha,
entre hacer caso a la autoridad, y subordinarme, por esto de no hacer lo que yo quiera,
y a la vez, rebelarme, ser honesto y auténtico a lo que llevo en mi…mover lo que está encorsetado…, petrificado…paralizado…
Creo que es bueno, porque eso es parte del diálogo, interno, y externo, que uno sepa reconocer lo que hay en ambas partes, en padres e hijos en este caso,
y no ser unilaterales…., que para nada quiero volver a lo de antes…, y tampoco dejar todo sin padre ni madre….
Para, por anular el ego, caer en una antigua figura, que considero es una obediencia a ciegas, sin confianza, sino por temor, que creo eso no es entrar en relación filial, sino en sometimiento,
que una cosa es entrar en su voluntad, y otra es anularse y no discernir nada, apagar la propia luz y que guién otros para no tener criterio propio, y por otro lado está la autoridad,
la auténtica autoridad, que se reconoce en seguida por su buen criterio, dejar espacio, sentido, beneficio de todos, no sometimiento, diálogo, respeto, escucha, coherencia, comprensión…, como  fuerza que levanta

dignificando al ser humano, a uno mismo, al otro, a todos los seres humanos, sin distinción, sin distinción de nada,
ya sea credo, religión, ideología, sexo, raza, clase social, identidad sexual, lo que sea…, un padre o madre es primero padre o madre,
no mira eso, estén o no, cerca o lejos de esta autoridad, porque si algo tiene la autoridad del padre,
es que está esperando todas las mañanas para ver si se asoma su hijo, para ponerle un anillo, no una argolla para sujetarle con la que se someta a su voluntad…
Eso no es entrar en tu voluntad, no es el Padre con quien dialogo, que me acaricia cada mañana y cuida mi descanso, que sabe de mis potencialidades, me sondea cuando me siento y me levanto,
todos mis caminos le son familiares, y me deja libre, porque cree en mi, así me quiere y nos quiere, cree en el ser humano, en mis capacidades, en mi potencial, en los dones que ha depositado en cada uno de  nosotros…
Cuando hablo de hágase su voluntad, y no la mía, cuando hablo del vaciamiento, hemos de acudir a los grandes místicos, a los que más se han despojado de sí mismo,
porque el Ego crea muchas trampas, y muchas soluciones, que le hinchan más, creyendo que así lo dominan…
Por ello, veo, que hacer la Voluntad del Padre, y entrar en ella, es algo todavía por orar,
me explico así que Jesús sudara sangre en el Huerto en su Hora para decir que se haga tu voluntad y no la mía,
y os pido que oremos por ello, para que haya diálogo, entre padre e hijo, entre esa rebeldía y el impulso de la autoridad
de querer arreglarlo todo dictando normas…, no es tan fácil como parece.
Padrenuestro, mírame, escucha mi oración, y guía mis pasos, nuestros pasos, a tu voluntad, guía los pasos de tus hijos,
de mis hermanos a ti, muévete  hacia nosotros, mueve a los padres también hace los hijos, guía a las autoridades,y a quienes lleva,
autoridades  por las que cada domingo oramos, que lejos del yugo, lo que queremos es tu amor,
ese gran amor, tu vida, y entrar en tu Reino, en tu Misión, en tu Proyecto de una Humanidad reconciliada, en Paz, Viva, Confiada, en tus manos…., en tu alegría  y gozo
Un abrazo hermanos y disculpad esta contradicción que veo en mi, y que creo está en el ambiente, y que necesitamos entrar en ello, y ahondar.

El enfermo contestó:

Cuando llego yo, otro se me ha adelantado….

Se adelantan en la fila del mercado, en conseguir un puesto de trabajo,
en el aparcamiento, el asiento cerca del escenario,
en una concesión de viviendas…

Jesús dice:

Toma tu camilla, y echa a andar….

¿En qué piscina buscamos salud?

¿En un ambulatorio, en un consultorio, en un Hospital?

Los que tienen para pagar se adelantan,

sí, se adelantan, a los mejores avances,

las mejores máquinas, los mejores médicos, balnearios,

los más costosos tratamientos, los mejores equipos….

Jesús dice:

Toma tu camilla, y echa a andar….

¿Qué esperamos?

¿Esperamos una vacuna, una ingeniería, un descubrimiento

un avance ciéntífico….?

¿Alguien que remueva el agua?

Es cierto, buscamos más, creemos más en un avance cientifico

que en el comprender qué hay en el misterio la enfermedad,

y como este está tocado por Jesús, y como Jesús toca ahi,

llega ahi.

El milagro científico….Si, creemos en ello.

El milagro de Jesús, vamos…. eso es otra cosa….

La ciencia nos acerca a Jesús, cierto….

¿Sabemos hasta dónde nos acerca?

Porque puede que al final hayamos revertido los términos,

y sea ahora la ciencia la que tiene el poder de un Dios,

y Jesús sea simplemente una enseñanza de otra índole,

reduciendo a Jesús a una doctrina, a un uso particular,

quitándole la fuerza salvífica y el poder de Dios.

¿Dónde está Jesús?

¿Vemos a Jesús?

¿Qué peso le damos a Jesús?

Separamos en un tiempo, cuerpo del espíritu, y lo seguimos separando,

del cuerpo se encargan los médicos, del espíritu Jesús.

Y sin embargo, Jesús alimenta,

Bien, ¿alimenta el cuerpo, o el espíritu?

Alimenta sólo el alma?

Claro, le alimento sale de nuestro esfuerzo,

y así todo l oque tiene que ver con el cuerpo

es esfuerzo, y así ha de ser también para curarlo.

Ese es el paradigma imperante ahora.

Se cura, si me adelanto a entrar en los métodos,

se cura si la medicina se adelanta a un descubrimiento.

Jesús, cuando alimenta la multitud, con qué alimenta?

Qué alimenta?

El cuerpo, solo?

El alma?

¿No alimenta todo?

Y más que eso, que quedaron saciados….

Como se diría, en toda la pirámide de necesidades….

¿Qué necesidades cubre Jesús?

Hacemos del medio fin

Del sábado fin, el hombre para el sábado y no el sábado para el hombre.

La medicina es un medio, ¿qué hemos hecho de ella?

¿Acaso no la hemos convertido muchas veces en fin?

¿Acaso no hemos puesto la salud en manos de otros

en lugar de hacernos responsables de ella?

Mirar lo que le dice al final Jesús al paralitico sanado:

"Mira, has quedado sano, no peques más, no sea te ocurra algo peor"

¿A qué se refiere con ello?

No, no se trata de crear culpa, no le echa la culpa,

le da un toque, para que enmiende su error,

le lleva a una responsabilidad, para consigo mismo,

para su cuidado, y la saludo, que va más allá,

y la medicina, últimamente, entra en dar soluciones,

pero no en generar responsabilidad por la salud….

Sanidad, Alimentación, Agricultura, Explotación…., Comercio,

Comida que hace daño a la salud y se mantiene en el mercado,

Explotaciones agrícolas que usan métodos que descomponen,

el medio ambiente….

la tierra y el alimento,….

Y nuestros hábitos, alimenticios y de cuidado de la salud,

que no es solo lavarse los dientes, es mucho más, es una forma de vivir,

de pensar, de sentir, de comunicarse, de relacionarse, de desarrollarse….

Pero, no, lo dejamos de lado, y buscamos algo fácil, que extiendan una receta,

que alguien mueva….

Jesús, no da receta, crea responsabilidad, y dice coge camilla, no te quedes sobre ella, y echa a andar, coge tu propio paso,

Un sistema de salud que mantiene enfermos, qué es?

Nos fijamos en el número de parados, y ¿el numero de enfermos?

¿Qué pasa con esa camilla que no se suelta?

Me refiero al rol de enfermo, que a partir de jubilarse empieza a convertirse en un tema común, si no antes.

Hay gente que en lugar de llamarse por su nombre, se dicen, yo soy diabético, o tengo artrosis, y ya con eso justifican que hay poco que andar.

¿Cuánto nos cuesta tomar esa camilla y dar el paso, que se puede andar?

¿Qué dice Jesús de la enfermedad?

¿Dónde está el origen de la enfermedad?

¿Cual es el origen de la salud?

¿Qué piscina buscamos entrar para estar sanos?

Gimnasio, deporte, dieta, alimentación sana… (y…..?)

"Toma tu camilla y echa a andar".

¿Qué nos impide coger la camilla y echar a andar?

Os digo que si alguien dice a un enfermo, Toma tu camilla, y echa a andar….

Primero será tomado de loco.

Y si sana….

si sana….

¿el sistema sanitario le perseguirá….. toda la ley se va contra él…..?

¿Qué interesa, la salud o la enfermedad?, ¿la sanación del hombre?, ¿la ley que defienda a quién?

¿Qué nos impide dejar de ser enfermo y echar a andar?

¿Echar a andar?

Si viéramos a un paralítico hoy, ¿hasta dónde creemos que puede ser sanado por la fe en Jesús?

La respuesta, nos va a decir algo de cómo vemos a Jesús…., de cómo nos vemos,

y qué es la salud para nosotros…


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Martes, 28 de marzo de 2017

Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (47,1-9.12):

EN aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo del Señor.
De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este —el templo miraba al este—. El agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar.
Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por fuera hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho.
El hombre que llevaba el cordel en la mano salió hacia el este, midió quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta los tobillos. Midió otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta las rodillas. Midió todavía otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta la cintura. Midió otros quinientos metros: era ya un torrente que no se podía vadear, sino cruzar a nado.
Entonces me dijo:
«¿Has visto, hijo de hombre?»,
Después me condujo por la ribera del torrente.
Al volver vi en ambas riberas del torrente una gran arboleda. Me dijo:
«Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal, Cuando hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado hasta allí, habrán saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente.
En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 45,2-3.5-6.8-9

R/. El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob

V/. Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar. R/.

V/. Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora. R/.

V/. El Señor del universo está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (5,1-16):

SE celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.
Hay en Jerusalén, junto a la Puerta de las Ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda. Esta tiene cinco soportales, y allí estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos.
Estaba también allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.
Jesús, al verlo echado, y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo, le dice:
«¿Quieres quedar sano?».
El enfermo le contestó:
«Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado».
Jesús le dice:
«Levántate, toma tu camilla y echa a andar».
Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar.
Aquel día era sábado, y los judíos dijeron al hombre que había quedado sano:
«Hoy es sábado, y no se puede llevar la camilla».
Él les contestó:
«El que me ha curado es quien me ha dicho: “Toma tu camilla y echa a andar”».
Ellos le preguntaron:
«¿Quién es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?».
Pero el que había quedado sano no sabía quién era, porque Jesús, a causa del gentío que había en aquel sitio, se había alejado.
Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice:
«Mira, has quedado sano; no peques más, no sea que te ocurra algo peor».
Se marchó aquel hombre y dijo a los judíos que era Jesús quien lo había sanado.
Por esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía tales cosas en sábado.

Palabra del Señor

"Voy a crear un nuevo cielo
y una nueva tierra:
de las cosas pasadas
ni habrá recuerdo ni vendrá pensamiento."

Decimos de crear, de hacer algo nuevo, algo que cambie, transforme,….

Sí, buscamos un cambio, algo nuevo,…, con patrones viejos, con lo mismo de siempre

con la actitud del pasado.

Si hay algo en mi, que se repite, que me lleva siempre a las mismas historias…,

por más que quiera cambiarlo, ese cielo nuevo, y tierra nueva, no llegan, y

seguirán trayéndome lo mismo, ¿porque de dónde viene el cambio?

Si todos los días me encuentro lo mismo en el trabajo, lo mismo en casa, lo mismo

con los amigos, en la familia,….

¿Dónde está lo nuevo?

¿Dónde está el nuevo cielo y la nueva tierra?

¿Espero que mi hermano cambie?

¿Espero que los políticos cambien?

¿Espero que otros ses reúnan y promovamos algo?

Espero, que…?

¿De dónde viene ese Cielo Nuevo y Tierra Nueva?

¿O tenemos experiencia que es imposible?

¡Qué ya de tanto probar es imposible!

Dice el Salmo:

"Cambiaste mi luto en danzas.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre."

¿Quién crea el cambio?

¿Quién transforma mi luto en danzas?

Jesús se mete en nuestras fiestas,

esas fiestas en las que muchas veces nos damos cuenta que falta algo,

que nos quedamos que se nos acaba el buen rollito, o que la fiesta decae

supliéndola por otras cosas,

y entonces, alguien pide, ¡qué se nos acaba el vino de la alegría!

Y ahí, entonces, en nuestros Canás de Galilea, en nuestras fiestas,

en las que nos dimos cuenta que no siempre satisfacen,

desde ahi, con esa actitud,

viene Jesús, y convierte el agua en vino.

Claro, Jesús, ha bajado a la fosa,

y por eso nos rescata de la fosa:

como dice el Salmo:

"Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa"

Y esa alegría, nadie nos la podrá quitar.

Es una alegría, que pocos conocen,

un vino nuevo, que pocos conocen,

es un cielo nuevo y una tierra nueva,

que está aquí, aquí y ahora.

"El funcionario insiste:
«Señor, baja antes de que se muera mi niño»."

Baja, ….

El funcionario, sabe que está bajo, en esa fosa, y necesita que Jesús baje ahí.

¡Claro esto significa reconocer cómo estamos!

Sentimientos, pensamientos, ….

Si estamos bien, la gracia no obra.

Si la fiesta va bien, no llamamos a Jesús.

Así, que el vino nuevo, la sanación, sólo llega cuando decimos, VEN,

cuando insistimos: Ven Señor, Jesús

Baja, porque tú has bajado, y sólo tú tienes el vino nuevo

De ti viene el Cielo Nuevo y la Tierra Nueva.

En ese instante se van nuestras fiebres,

y se produce el cambio.

Un abrazo

Jesús.

El 27 de marzo de 2017, 1:45, Jesus <conversandojesus> escribió:


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Hoy, lunes, 27 de marzo de 2017

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (65,17-21):

ESTO dice el Señor:
«Mirad: voy a crear un nuevo cielo
y una nueva tierra:
de las cosas pasadas
ni habrá recuerdo ni vendrá pensamiento.
Regocijaos, alegraos por siempre
por lo que voy a crear:
yo creo a Jerusalén “alegría”,
y a su pueblo, “júbilo”.
Me alegraré por Jerusalén
y me regocijaré con mi pueblo,
ya no se oirá en ella ni llanto ni gemido;
ya no habrá allí niño
que dure pocos días,
ni adulto que no colme sus años,
pues será joven quien muera a los cien años,
y quien no los alcance se tendrá por maldito.
Construirán casas y las habitarán,
plantarán viñas y comerán los frutos».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 29,2.4.5-6.11-12a.13b

R/. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado

V/. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R/.

V/. Tañed para el Señor, fieles suyos,
celebrad el recuerdo de su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto;
por la mañana, el júbilo. R/.

V/. Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme.
Cambiaste mi luto en danzas.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (4,43-54):

EN aquel tiempo, salió Jesús de Samaría para Galilea. Jesús mismo había atestiguado:
«Un profeta no es estimado en su propia patria».
Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta.
Fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino.
Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose.
Jesús le dijo:
«Si no veis signos y prodigios, no creéis».
El funcionario insiste:
«Señor, baja antes de que se muera mi niño».
Jesús le contesta:
«Anda, tu hijo vive».
El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo vivía. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Y le contestaron:
«Ayer a la hora séptima lo dejó la fiebre».
El padre cayó en la cuenta de que esa era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda su familia. Este segundo signo lo hizo Jesús al llegar de Judea a Galilea.

Palabra del Señor

La lectura del Génesis de hoy es el viejo truco de la seducción que se ha empleado a lo largo de todos los tiempos.

Nada se ha inventado, es algo que se conoce desde tiempo inmemorial y que todavía se sigue cayendo, no importa la edad, ni los estudios, o carreras.

Que no os digan que es cuestión de cultura, ni de estudios universitarios para no caer en ella. No es cuestión de ser más listo o menos, más ilustrado o menos. Al contrario, un título puede hacerme más creído, y a los más engreídos, zas, la seducción les muestra más sus encantos.

Se trata de una técnica en la que el autor hace una síntesis apoyándose en este animalillo y en el diálogo con Eva, que nos representa a todos.

Como veis, la serpiente no da miedo a la mujer. No creamos que la tentación sea un robo o un asalto a mano armada con intimidación. La seducción entra por la puerta principal y no fuerza. La seducción siempre entra como amiga y se va como más amiga, a menos que la descubras, que entonces se te va a revolver y te va a escupir lo que verdaderamente tiene dentro….

En principio es normal, había buen rollo entre los seres y las criaturas, nunca ha pasado nada,

uno viene de buena cepa, de buen barro, de buenas manos, en un buen barrio, un buen jardín, se está a gustito, una buena familia, en armonía unos con otros, y claro, nos relacionamos con total libertad.

Es el lugar idílico de un grupo humano bien avenido que acaba de empezar, de cualquier relación que ha empezado. Es como empiezan muchas películas, presentando todo bien, todos guays, hasta que va apareciendo un elemento distorsivo…

Esta lectura desde luego no ha sido escrita en tiempos de inocencia, sino que nos quiere dar un mensaje, que viene desde milenios.

Forma de la seducción:

1.- Pregunta o elemento Gancho

Es una forma de entrar en acción con algo que no puede negarse responder.

Los que venden libros dicen: ¿Lees?

Los que quieren venderte Fibra Óptica, si eres hombre te dicen si te gusta el fútbol, si eres mujer te preguntan si te gustan las series, porque todo lo tienen estudiado, y saben el porcentaje de éxito según estas preguntas para lo que luego ofrecen.

Esos mensajitos de Whatapps que nos previenen que si cuidado si hacemos tal o cual, o que mira lo que está pasando en tal sitio, o ponen en boca del Papa cosas que no ha dicho, o de la Policía previniendo tal, o no respondas a un teléfono que es tal, o entra en tal video y estarás contribuyendo a tal … Lo que se llama como Hoax, lo que antiguamente se llamaba bulo, y que muchos luego comparten para que nos enteremos todos, y así la falsa noticia, que aparentemente no lo es, y que no cotejamos, ni comprobamos si es verdad o no, se distribuye y somos motores de ella…

Bien, pues esto se da desde siempre y si queremos llevar la Palabra hemos de darnos cuenta de ello.

Para ligar, los que más éxito tienen son los que hacen esa pregunta que sin ser desafiante haga que el chico a la chica toque su interés, motive una respuesta, una forma que se explayan y entren en algo que le gusta, o en un debate, y según la respuesta reformulan y van acomodándola, entrando también con milongas o medias verdades. Conocí a uno que trabajaba de albañil, que decía que a las chicas les decía que trabajaba en prevención de riesgos laborales, y me decía, que ¡como ponía barandillas…,no era mentira…! (él mismo se lo creía así, y así se lo hacía creer a los demás)

Con esto no estoy anatemizando las campañas comerciales y los contactos de hombre y mujer, simplemente os digo un ejemplo de entrada, y que abramos los ojos para que no nos formen necesidades que no tenemos, así que a partir de ahora os dejo libres y que cada uno se acuerde de momentos en que haya sido llevado al huerto, que todos hemos caído alguna vez, y seguramente vendrán más huertos.

2.- Desestabilizar tu posición con una verdad a medias y llevarte a su terreno.

Después de presentarse con algo que te enganche, y mantener una conversación, viene llevarte a su terreno.

«Con que Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del jardín?».

Como vemos la serpiente es tan astuta que en la primera pregunta ya ha dado el paso 1 y el paso 2

Recordemos lo que dijo antes Dios en Génesis 2, 15-17 al respecto para que lo comparemos con lo que el juego seductor quiere llevar (seamos juiciosos, sin sentenciar, sin más propósito que ver la propuesta):

El Señor Dios dio este mandato al hombre:
«Puedes comer de todos los árboles del jardín, pero del árbol del conocimiento del bien y el mal no comerás, porque el día en que comas de él, tendrás que morir».

Y no quiero poner ejemplos, que cada uno repase las veces en que se ha visto en estas situaciones, que tan actuales parece que Adán y Eva somos nosotros.

O sea que la serpiente hace un juego de palabras, que en principio la mujer corrige, se da cuenta.

La serpiente ya ha metido otro elemento sin que la mujer se dé cuenta:

Ha hecho una generalización que es falsa, ha dicho que Dios ha dicho que no comamos de ningún árbol.

3.- Insistir, replicar

El arte de los seductores está en volver a insistir.

Si el objetivo dice que no, pues ya está, la mayoría se da la vuelta y se va, pero ¿pero habéis visto que una hiena se vaya después de ver el bocado?

Mirar la bandeja de vuestros correos spam, son casi todos muy parecidos, y desde hace tiempo, se repiten.

Naturalmente la astucia sabe cómo saltar ese spam, a menos que te des cuenta y lo encamines de nuevo al spam o a la papelera.

La astucia sabe esto, y sabe llevarte a tu bandeja principal.

4.- Volver a desestabilizar con otra cuña medio verdad, pero esta vez ofreciendo un regalo.

Y todos lo sabemos, el efecto de un regalito, de algo que puedas conseguir que puede estar a tu alcance.

Una invitación a la que no te puedes negar, un caramelo u oferta suculenta, que no te va a suponer mucho.

«No, no moriréis; es que Dios sabe que el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal».

Es cierto que se abrirán los ojos, que es el árbol de conocimiento del bien y el mal, y esto lo sabe presentar jugoso y atractivo, y cierto.

La publicidad engañosa sabe de ello, lo importante quiere dárselo a la presentación, la imagen, que es lo que vemos. Mover los jugos salivares, antes que entrar en si me conviene o no.

Lo importante es que en ese mensaje hay otro mensaje camuflado y contradictorio, que al ponerlo así pasa por alto, inadvertido y desvía la atención.

Es la letra pequeña.

Sí, desde siempre el mensaje ha llevado letra pequeña que es lo más importante, lo que pasa tan deprisa en los anuncios y que no da tiempo a leer, desde siempre se ha dado más importancia al regalo que a lo que implica ese regalo.

La Biblia ya sabía de estos mensajes subliminales desde los primeros tiempos.

Acordaros que la Palabra creó todo y que era luz, y en ella estaba la vida.

El pecado no es un acto de baja moralidad, ni principalmente una desobediencia, que esto todo buen padre sabe llevarlo y perdonarlo. La desobediencia o la inmoralidad es la consecuencia, el pecado principalmente es un desvío de la Palabra, de la Autenticidad de la Palabra, que han cambiado nuestra Palabra verdadera por otra que no lo es, acordaros: un poco de levadura fermenta toda la masa. Cuidaros de la levadura de los fariseos….

Lo que le pasó a Eva, no fue que se equivocó y cayó, no, lo que le pasó a Eva fue que su Palabra se desnaturalizó, su Palabra se dejó empañar, y empeñar, se hipotecó sin darse cuenta, se dejó atrapar por una palabra a medias muy bien puesta y disfrazada, que dejó al traste la Palabra en toda su expresión.

La primera ruptura con la palabra está en nosotros mismos, y de ahí sigue lo demás.

Rota la Palabra, se pierde la comunicación con todo, la relación natural de las cosas, y con ello la armonía y la paz, rota la Palabra de la Vida, se muere la secuencia también de nuestro verdadero ADN de Vida.

Luego, ¡claro que se abrieron los ojos!, como bien dijo la serpiente, porque saltamos a otro tipo de palabra, y tuvimos que tapar y esconder aquello que dijimos.

A partir de aquí viene la complicación y las estrategias de la palabra, la retórica y demás…

Lo que avergüenza no son tanto los genitales de Adán y Eva como nos ponen los cuadros, sino lo que avergüenza y lo que se esconde es que caímos en una palabra infundada, que no queremos reconocer, que ocultamos para no ser pillados en que la mentira se ha colado, y no lo queremos admitir todavía.

Por eso convertíos es el primer mensaje del Evangelio, y es el Bautismo el que lo limpia.

¡Ahí está la descomposición!, ¡ahí está el origen del drama de la Humanidad!, en que llevamos una Palabra auténtica tapada por medias palabras, por palabras rotas, incluso muertas, putrefactas, que se corrompen, por palabras que nos han liado.!

Por eso tuvo que venir la Palabra de Dios a restaurarnos, por eso la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros, para recuperar esa Palabra auténtica que creó todo y nos devuelve a la armonía de la Creación, a la Vida.

Por eso el Silencio de María es vital y de suma importancia, para ver los juegos y estrategias de nuestras palabras y de las de los demás.

Pero para ello, hemos de entrar en esas palabras que no queremos ver, en esas mentiras que disfrazamos, dejar que la verdad entre con su luz.

Y sobre todo nosotros los cristianos, que entre otras cosa nos han hablado de la mentira piadosa, y porque Jesús con su palabra contundente no se dirigió a los que se señalaban como sucios, como más perdidos en la palabra, al contrario, Jesús a estos perdonaba y sana. Jesús se dirigió con más fuerza a los formadores, a los maestros de la ley, a los que estaban en la cátedra de la palabra, se dirigió a los buenos, a los que daban apariencia de bien y eran sepulcros blanqueados, a los seductores, a los que cogen los primeros puestos en las sinagogas y en los banquetes, a los que cargan a las viudas con más de lo que pueden con pretexto de largas oraciones,…y no sigo más…

Porque el arte de la seducción es un juego de luces, para confundir, y quitar fuerza a la Palabra que habita en el hombre y en la mujer, que ya estaba, está.

Es curioso como la Palabra viene a los suyos y los suyos no la recibieron y en cambio la astucia de los tiempos sabe atraer y seducir a la mayoría.

A Jesús le mataron por entrar con la Palabra en los lugares que nadie quería que entraran, por más santos, limpios, y sagrados que parecieran.

Jesús quería purificar el templo de la Palabra, ahí donde se fragua todo, donde se comercia, donde están los cambistas, que te quieren cambiar la vida sin atender a lo principal. Jesús quiere entrar en tu núcleo, en el templo de la Palabra, hay donde tomamos las decisiones, para que sea un lugar sagrado, tabernáculo de Dios, casa de oración y no cueva de ladrones.

La inmoralidad es una consecuencia, pero no la causa, no nos desviemos de nuevo.

La causa está en la corrupción de la Palabra, la corrupción es lo que hace morir, corrupción y muerte están asociadas desde aquel momento que hoy en este pasaje bíblico tratamos como ahora, porque ha muerto la Palabra dada, la Palabra Verdadera.

Y siglos después, fue crucificada.

Sí, muere Jesús, y su Palabra, y Dios no la deja en la muerte, Dios la levanta, porque es incorruptible, resurge, resucita, nadie puede someterla a la muerte.

Busquemos esa Palabra que no muere, que permanece.

Porque el Cielo y la Tierra pasarán, pero su Palabra no pasará.

Por eso Jesús es Palabra de Vida, y por eso Jesús, antes de empezar su misión lleva la prueba del algodón que no engaña.

Cuando Jesús va al desierto 40 días y 40 noches, ya con 30 añitos, o sea, que no era un chaval, y eso que a los 12 ya tenía suficiente sabiduría para hablar con los más ilustrados, pero no se dejó llevar por esto, no empezó a predicar hasta entrado en año, ¿curioso, no?

Cuando Jesús va al desierto realmente se prueba a sí mismo, quiere ver hasta qué punto está en él la Palabra verdadera y puede llegar al mundo con una Palabra auténtica, no con la misma de siempre. No quiere engañar a nadie, y para eso, antes tiene que no engañarse a sí mismo.

Porque la sabiduría de Dios no está en saberse la ley, la ciencia, la medicina, las artes,

la teología más alta, o conocer toda la filosofía de todos los tiempos. La sabiduría de la palabra está en llevar la Palabra antes de hablar de ella. Y lo digo temblando, porque la palabra me sobrepasa y he caído muchas veces al igual que Eva.

La Palabra que habita en cada u no, rompiendo con esa forma corrompida que tenemos de usar las palabras.

Y ojo, no todo está bajo sospecha, no todo son serpientes, la mayoría de la gente lleva buen corazón, sólo os invito a conoceros, y a descubrir dónde la mentira se asoma, por dónde la verdad se nos ha mostrado siempre y comprobar que al final sale victoriosa.

Por ejemplo, la depresión, es creerse como verdad que no sirvo, que no valgo, que no puedo, que no merece la pena, que el mundo es un valle de lágrimas y que todo es un lamento.

Deja que entre la Palabra y desenmascare esa verdad a media para darte la Alegría del Evangelio. Ahí vemos que la Palabra es sanadora y tiene fuerza, una gran fuerza.

Hay que desenmascararla, y para ello la Palabra.

Shemá Israel, escucha Israel, aquí radica la piedra de toque fundamental.

Y lo primero a escuchar en una Palabra más grande que yo mismo, y que requiere que yo baje y que El crezca, pero que está en mi, queriéndose mostrar, anhelándome, ofreciéndome su vida, para conocerme y saber lo que en mí habita.

Esto supone un ayuno de mis palabras, llegar al silencio de donde parte todo, de donde partió aquel momento en que nos equivocamos, en que tapamos la Palabra auténtica, al de nuestros primeros padres, para recuperar la paternidad filial de Dios.

Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo.

Llegar a la necesidad, para saber sortear los regalitos seductores, pues el tentador, en ese juego de la seducción, va a saberle conducir a sus puntos débiles, va a tratar de desestabilizar su palabra más genuina: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.»

Mirar la astucia, porque quiere sacarle de sí, le da en la línea de flotación con ese torpedo. Si eres Hijo de Dios, es como si le dijeran a Ronaldo, si eres el balón de oro, tíramela por la escuadra, levanta el partido tú solo.

Buf, a Jesús le tocan donde más le mueven, lo más lógico es meterle un gol al que lo ha dicho y que se coma la pelota, tal y como este propone, pero Jesús sabe que por ahí lo que hace es dar fuerza al contrario. Sabe que por ahí quien vence es el propio orgullo.

Hemos de saber dar respuesta a nuestra fe, nos lo dice Pablo.

Esto en primer lugar es un diálogo interno, no se trata de luchar contra otro, porque ante todo, primero está en mí, y en cada uno.

Si Jesús supo estar en el Juicio ante Pilato, y ante los Sumos Sacerdotes, si supo responder magníficamente, y nos ha dado ejemplo, es porque antes se ha sabido responder a sí mismo, y ha despejado plenamente la Palabra que le habita.

Olvidemos de ver enemigos fuera, el primer enemigo está en nuestro desierto, y no lo vemos hasta hacer desierto, hasta llegar a lo nuclear.

Si no le damos respuesta de peso, no vamos a saber responder al mundo con una respuesta de peso, y todo lo que se enseña en catequesis se va a ir a primeras de cambio.

Por eso hay que pasar por el desierto para saber estar entre el ruido y los vaivenes de la vida.

Jesús busca en sí mismo la manera de responder a ese desestabilizador.

Y quien busca encuentra, porque la respuesta está en sí mismo, ya la lleva, ya la tiene, no está lejos, está en la Palabra que le habita, y claro que le calla, sin intención de inflarse, sino de ser consecuente consigo mismo:

Jesús respondió: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.»

En su respuesta hay una gran clave, y es que Jesús se dio cuenta que la pregunta iba encaminada al pan, y en cambio Jesús quiere mantenerse en la Palabra. Como vemos con esa pregunta nos intentan desviar de nuestro propósito, para descentrarnos de la Misión a través de crear una necesidad de valor también importante, pero que quiere imponerse comop principal en la escala de valores, plantear la duda, e incitar a que una respuesta que realmente sólo conduce a hincharse y no produce el efecto más apropiado y consecuente.

Con lo cual Jesús ve la maniobra, se da cuenta y la corrige.

Pero ya sabemos que si es seductor va a volver. Ya nos conoce, y sabe los puntos débiles, así que se lanza de nuevo:

Le dice: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: A sus ángeles te encomendará, y en sus manos te llevarán, para que no tropiece tu pie en piedra alguna.»

Con el condicional quiere volver a poner en duda aquello que le da más estabilidad, y después la propuesta regalo de que Dios sostendrá, de lanzarse, y que si uno se fía de Dios, pues claro, nos va a proteger.

Es algo que parece lógico a lo que busco, consecuente, parece razonable que si uno se fía de Dios puede con todo, a nada he de temer, nada es imposible para Dios,…, parece al alcance, tiene mucha verdad en lo que dice, pero Jesús, sabe que esa invitación realmente lo que está haciendo no es confiar en Dios, sino forzar a que éste actúe según uno quiere, a mi capricho, o sea, tentar a Dios, y hemos de dar una respuesta clara y contundente en mi interior al que pretende desestabilizarme así:

Jesús le dijo: «También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios.»

Mirar que la propuesta es muy parecida a la de nuestros primeros padres, que es como ser como Dioses, y Jesús, tiene otra mirada.

¿Por qué no nos enseñan a los cristianos a esto?

Jesús bien nos decía que fuéramos astutos como serpientes y sencillos como palomas, precisamente para desenmascarar estas propuestas, y dar una respuesta sencilla y clara.

La astucia del administrador infiel también la propone Jesús a sus discípulos y se lo hecha en cara.

Mirad, que estamos en tiempos difíciles, no seamos niños, nos dice Pablo, no actuemos como niños, sino como adultos en la fe, como hijos de la luz.

Preparémonos para el combate de la fe.

Porque es un combate de fe: a los primeros padres se les abrió los ojos y se les nubló la vista, quedaron ciegos. Jesús quiere abrir los ojos, pero desde la Palabra, desde su Palabra.

La fe lo que hace es cerrar los ojos a esa seducción, algo que San Juan de la Cruz habla de la purificación de la Noche de los Sentidos y del Espíritu, para llegar hasta la palabra rota, para recobrar la visión aquella, antes de que nos cegara aquella distorsión de la palabra y de la realidad.

No somos infalibles y nos van a colar más de una, pero hemos de aprender a ver, y sobre todo, una vez levantado el embuste, determinación. Y si no está claro, la espera.

Porque cuando a Jesús le ofrecen todos los reinos, cuando a uno le ofrecen el oro y el moro, cuando a uno le ofrecen algo que sabemos descompone mi sentido y valor principal, la contundencia es la que va a alejar a este seductor.

Y os lo digo, si no hay contundencia y determinación lo vamos a tener siempre detrás.

La Palabra no ha de ser mediocre, ni a medias tintas, ni frio ni caliente, sino firme, consecuente, que se apoye, con energía.

La duda puede haberla, en muchos aspectos, porque no sabemos todo, pero cuando la mentira se desenmascara hay que ser contundentes.

Dícele entonces Jesús: «Apártate, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto.»

Firme no significa con violencia, firme significa con decisión, con todo el ser, con lo que unifica, que tú sí sea sí y tú no sea no, todo lo demás ahí entra el seductor y cobra fuerza.

No se trata de hacerse radical en las posturas, sino cimentarse en la Palabra, cimentarse sobre roca. Construyamos pues sobre roca, no sobre arena.

Es la Palabra de Vida la que se rompió y se corrompió en nuestros primeros padres, y sigue corrompiéndose.

No se trata de una manzanita, ni de los encantos sensuales, no, esto es lo de menos, esto puede ser una consecuencia, pero que no os aleje de lo principal, que no os despisten con una forma de no ir a lo nuclear, de distraernos con manzanitas para no desenmascarar esas medias palabras, y aprender a recomponer la Palabra de Vida que nos habita, que vino a los suyos y los suyos no la recibieron, pero a todo en que la recibe, tiene poder, poder para vencer la corrupción y encontrar Vida verdadera.

Desde aquí evangelizar es fuerza de Dios, que es quien nos hace vencer, porque no vencemos nosotros, es el Espíritu que está en nosotros quien nos recuerda esa Palabra, y nos da fuerza para seguirla, y desde ahí anunciarla sin intención de nada, simplemente sale, se mueve porque te mueve.

Y me despido por esta semana, hasta otro momento, que Dios os muestre su Palabra y os haga portadores de su Verdad.

No se lo habéis seguido hasta el final. Reconozco que es mucha caña, perdonar si os he fatigado, a mí también me ha dado caña, no me lo esperaba así, no sabía todo lo que podía significar, y mira que tiene profundidad la Palabra, una gota de agua tiene todo el Universo.

Un abrazo

Jesús

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Viernes, 10 de febrero de 2017

Primera lectura

Lectura del Génesis (3,1-8):

LA serpiente era más astuta que las demás bestias del campo que el Señor había hecho. Y dijo a la mujer:
«Con que Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del jardín?».
La mujer contestó a la serpiente:
«Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; pero del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios:
“No comáis de él ni lo toquéis, de lo contrario moriréis”».
La serpiente replicó a la mujer:
«No, no moriréis; es que Dios sabe que el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal».
Entonces la mujer se dio cuenta de que el árbol era bueno de comer, atrayente a los ojos y deseable para lograr inteligencia; así que tomó de su fruto y comió. Luego se lo dio a su marido, que también comió.
Se les abrieron los ojos a los dos y descubrieron que estaban desnudos; y entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron.
Cuando oyeron la voz del Señor Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, Adán y su mujer se escondieron de la vista del Señor Dios entre los árboles del jardín.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 31,1-2.5.6.7

.R/. Dichoso el que está absuelto de su culpa

V/. Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito
y en cuyo espíritu no hay engaño. R/.

V/. Había pecado, lo reconocí,
no te encubrí mi delito;
propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R/.

V/. Por eso, que todo fiel te suplique
en el momento de la desgracia:
la crecida de las aguas caudalosas
no lo alcanzará. R/.

V/. Tú eres mi refugio,
me libras del peligro,
me rodeas de cantos de liberación. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (7,31 37):

EN aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo, que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga la mano. Él, apartándolo de la gente, a solas, le metió los dedos en los
oídos y con la saliva le tocó la lengua.
Y mirando al cielo, suspiró y le dijo:
«Effetá» (esto es, «ábrete»).
Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba correctamente.
El les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos.
Y en el colmo del asombro decían:
«Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos».

Palabra del Señor

Hoy el Génesis nos plantea un tema peliagudo, el tema del hombre y de la mujer.

Esta lectura es una de las más divulgadas y también de las más sacadas de sí.

No tengo hoy mucho tiempo para organizarla toda y exponer algunos puntos que quiero destacar, que podían ser muchos.

Si empiezo por el principio de este relato puede ser polémico eso de que la soledad del hombre mueva a Dios a buscarle alguien que le ayude, uff,
por ahí, hoy en día no nos podemos meter, y quien quiera entender entienda.

Por eso voy a empezar por el final:

"no sentián vergüenza uno de otro"

¿Qué os parece la propuesta que hombre y mujer no sientan vergüenza uno del otro?

Hubo un tiempo en que el noviazgo era un proceso largo, y la pareja se iba conociendo, se iban acostumbrando uno al otro, …

Y el temor más grande era cuando llegaban desnudos uno frente al otro.

Bueno, ahora la cosa se ha dado la vuelta.

Tanto el hombre como la mujer superan con más facilidad esto de verse desnudos,
incluso aquel miedo que antes despertaba, y donde se metía la censura, ahora se ve como algo excitante y que incita al conocimiento mutuo.

¿Se puede decir que hemos superado eso de no avergonzarnos al vernos desnudos?

¿Qué es para ti desnudarte?

Ahora se protege mucho el derecho a la intimidad, a la vida personal, y es loable, pero ¿soy capaz de desnudarme enteramente ante la persona que amo?

Te enseño el pecho, pero el corazón, ya veremos, te dejo tocar mi cuerpo, pero no te metas en mis adentros.

Deseo de penetrar, pero no de adentrarse en algo más profundo.

Esto requiere otro tacto, y realmente llegados a un punto hay parcelas de uno mismo en que por más que se diga uno se tapa.

Esto, en relaciones tan estrechas, se refleja tarde o temprano en el cuerpo, que grita estas vestimentas rotas con las que nos tapamos,
el desajuste entre lo que muestro, siento y vivo al final sale, lo veamos o no.

El primero que se tapa soy yo conmigo mismo. Me tapo primero para no verlo yo, porque no quiero verme enteramente, todo mi ser, con todas sus sombras y a la vez con toda su luz..

Y cuando viene una persona que entra en mi intimidad, me protejo. Se hace más grande esa vergüenza, que está ahí, por más desnudos que estemos y nos toquemos.

Así, desnudos en la cama, hombre y mujer son dos grandes desconocidos muchas veces,
y esto es lo que está llevando a que no se entiendan, a la lucha entre lo que uno y otro da,
lo que uno y otro muestra de sí, lo que uno y otro confía.

Sí, porque la confianza tiene que ver mucho con estar desnudos y este no avergonzarse el uno del otro,
si bien, en primer lugar, como he dicho, no avergonzarse de sí mismo y confiar en sí mismo.

A partir de aquí, desnudarse en cuerpo no es suficiente, conviene llegar más adentro.

Este llegar más adentro, hasta las costillas, y hasta sacar esa parte interna mía delante de la relación,
con tacto, ¡que duele!, para dar de sí, de la entraña de uno, poner todo en el asador….

Desnudez, confianza y entrega están relacionados.

Nos solemos quedar ahora más en la primera palabra de la desnudes, por lo provocativa y lo que despierta, pero suele estar coja si le faltan las demás.

Esto requiere un diálogo, en que la mujer y el hombre se redescubren, se recrean, no ellos solos,
sino también Dios en medio, que sabe entrar y sacar todo eso de una forma natural sin herirnos, Dios,
que nos conoce tal cual somos y sabe de qué barro estamos hechos.

Un diálogo en que más que mirar si uno está por encima del otro, más que verlo como una relación de poder,
hay una relación de formarse uno del otro.

Bueno, ya sabemos que la mujer por naturaleza es creadora, engendra vida.

Pues bien, lo que esta lectura quiere recalcar es el papel maternal y engendrador del hombre.

El hombre no tiene útero por donde de a luz, así que el autor toma el recurso de la costilla,
para sacarla de ese sueño que todos tenemos de vivir una vida plena y no estar solos, sino en buena compañía.

La facultad de la vida por lo tanto no está sólo en la mujer, sino también en el hombre a través de Dios.

Eso refleja esta lectura, que ambos son creadores, cocreadores, con entrañas maternales, que dan a luz una nueva vida.

Que lo femenino engendra lo masculino, y también lo masculino lo femenino.

Que de la noche surge el día y del día surge la noche.

Que en este diálogo el hombre y la mujer aprecian lo mejor de sí, y lo mejor de cada uno, del otro.

Que no hay uno más que el otro,que se acepta la diferencia y esto une, y que los dos son los dos polos que se atraen para entenderse
y mostrarse tal cual son, sin miedo de sus desnudeces tanto de cuerpo como las más profundas.

El hombre va desnudando a la mujer y la mujer va desnudando al hombre, o al revés, no importa quien empiece,
lo importante es ir con esa ternura, escuchándose, mirándose a los ojos el uno al otro, y no tener miedo
sino mucha fuerza junta por descubrir que Dios vio que era y es bueno, porque el paraíso es vernos tal cual somos,
sin esconder nada, con respeto y sin vergüenza.

Del Evangelio, uf, también me sugieren muchas cosas.

Para no extenderme hay algo fundamental
y es lo que salva a la hija de esta mujer a través de su madre que fijándose en las migajas es salvada.

Todos somos paganos ante Dios, y sin embargo queremos entrar directamente a sentarnos en los puestos principales de su mesa
y participar como el que ya tiene los derechos de todo.

Sin embargo esta mujer se acerca a la mesa de Dios
no para sentarse entre los elegidos, sino apreciar lo que hay debajo de la mesa.

Aquello que sólo los niños dejan, la sabiduría de un pobre y su sencillez.

¿Cuánto nos hace falta mirar debajo de la mesa de Dios
y empezar por ahí, verdad?, y ver la fuerza que hay en lo
que consideramos más despreciable, lo que se da para los perros..

Esta mujer supo ver vida en los restos, una vida sanadora.

Jesús dice que esto es lo que le ha curado.

Por eso, cuando nos creamos que no estamos participando de todo lo bueno de una conversación,
de una actividad, de un proyecto, de una actividad, de un grupo, o trabajo, cuando nos sintamos desplazados,
que no somos acogidos, separados, como esta mujer sirofenicia, excluida, en las fronteras, y no integrada
cuando nos veamos así, fuera de ese lugar privilegiado, o lo que sea, miremos cerca, que hay miguitas,
que Dios suelta sus miguitas, su alimento, sus signos por toda la creación, con los que no sólo alimentarnos,
sino devolvernos la vida y la salud.

Nadie hay fuera del Amor de Dios, y esta mujer lo supo ver debajo de la mesa, mientras muchos, en la mesa de Dios,
no se dan cuenta de lo que tienen delante de sus platos llenos de satisfacción propia.

Abramos los ojos, ahí, porque hay mucha, muchísima vida en los pequeños detalles que sólo los pequeños dan
y sólo los pequeños saben.

Un abrazo

Jesús

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Jueves, 9 de febrero de 2017

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (2,18-25):

EL Señor Dios se dijo:
«No es bueno que el hombre esté solo; voy a hacerle a alguien como él, que le ayude».
Entonces el Señor Dios modeló de la tierra todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo, y se los presentó a Adán, para ver qué nombre les ponía. Y cada ser vivo llevaría el nombre que Adán le pusiera.
Así Adán puso nombre a todos los ganados, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no encontró ninguno como él, que le ayudase.
Entonces el Señor Dios hizo caer un letargo sobre Adán, que se durmió; le sacó una costilla, y le cerró el sitio con carne.
Y el Señor Dios formó, de la costilla que había sacado de Adán, una mujer, y se la presentó a Adán.
Adán dijo:
«Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Su nombre será mujer ,, porque ha salido del varón».
Por eso abandonará el varón a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne.
Los dos estaban desnudos, Adán y su mujer, pero no sentían vergüenza uno de otro.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 127,1-2.3.4-5

R/. Dichosos los que temen al Señor

V/. Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R/.

V/. Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R/.

V/. Esta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (7,24-30):

EN aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro.
Entró en una casa procurando pasar desapercibido, pero no logró ocultarse.
Una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró enseguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies.
La mujer era pagana, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija.
Él le dijo:
«Deja que se sacien primero los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
Pero ella replicó:
«Señor, pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños».
Él le contestó:
«Anda, vete, que por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija».
Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado.

Palabra del Señor